23/12/16

Un año se acaba, otro vendrá

Sé que queda una semana para que se acabe el año, y que publicar en Nochebuena no es la mejor idea porque pocos vais a leerme, pero mira, me ha salido hacerlo así.

2016 ha sido un año muy difícil. Yo pensaba que 2015 había sido de lo peorcito, pero me equivocaba... Y aunque la lista de cosas "malas" de 2016 sería mucho más larga, he decidido que mejor explicar las "buenas", a ver si así empezamos con mejor pie el 2017, porque aunque se haya hecho cuesta arriba, mejor seguir subiendo a flaquear, que el cielo siempre está sereno.



A nivel personal, 2016 me ha dado el impulso para hacer cursos de formación de cosas que últimamente me apasionan más que mi profesión.

El curso de asesora de lactancia, en el que aprendí muchísimo, me ha permitido ayudar a mujeres no solo bajo conocimientos basados en mi propia experiencia sino con conocimiento de causa. Es cierto que no he conseguido organizarme para las hacer prácticas en un grupo de apoyo a la lactancia, pero he me han llegado consultas a través del blog y en el mundo 1.0 que he sabido resolver, he salvado 3 lactancias que estaban muy muy cerca de ser abandonadas, he tranquilizado a bastantes madres y he ayudado a que los destetes sean menos traumáticos.

Ahora en el curso de Doula estoy aprendiendo otro tanto, y algo que es muy importante: lo necesario que es conocernos y aceptar que nuestra vida es solo nuestra para poder acompañar sin estigmas a otras mujeres en un momento tan trascendental de sus vidas como es ser madre.

2016 también me ha traído mucho tiempo para dedicar a mis hijos, y aunque haya sido por quedarme en el paro, y reconociendo que dedicarse tantas horas a los niños puede ser bastante duro, he de decir que me ha traído momentos maravillosos con ellos, que ahora puedo disfrutar de comer a solar un día con A y otro con X, que me gusta pasar tiempo con ellos porque crecen demasiado rápido, y que todo este tiempo con ellos ayuda a conocerles más aun y a poderles acompañar en su crecimiento emocional.


Y lo que más valoro a nivel personal de este 2016, y aunque se haya propiciado por algo nada bonito, es el acercamiento con mi madre. Nunca habíamos hablado profundamente y ahora nos tenemos confianza y podemos hablar, reír y llorar juntas.

A nivel bloguero 2016 ha sido un año de crecer, poquito, no os vayáis a pensar, pero este pequeño espacio se ha hecho un poco más grande.

Colaborar con marcas, algunas pequeñas de tamaño pero de un valor enorme, otras ya grandes y muy consolidadas, ha sido para mí una experiencia nueva, pero muy agradable porque se ha limitado a una relación con marcas que siguen mis valores, creencias y mi manera de hacer. Desde aquí un besazo a todos y todas, y espero que el sentimiento sea mutuo.

En cuanto a las personas que hay detrás de otros blogs, deciros que estoy encantada de haber consolidado esta relación de amistad que en muchos casos ha traspasado el mundo virtual para materializarse delante de un desayuno, comida o cena. Deciros que os quiero un montón y que aunque desde el verano haya estado bastante out, espero que nos veamos, cuanto más mejor, durante el próximo año.

Además de todo ésto, el blog me ha permitido establecer un red de contactos de mujeres súper potentes. Una red en la que nos damos apoyo, nos acompañamos, nos ayudamos y nos permite apoyar, acompañar y ayudar a otras muchas personas.

Tengo algunos grupos de whatsapp que valen tanto a nivel humano que no se les podría poner precio. Un besote enorme a mis Auténticas, a mis Compañeras y a las Tías Potentes, sois lo más de lo más.

Aquí acaba mi resumen del 2016, pero como cuando un año acaba otro tiene que empezar, le pido a 2017 soñar con placidez y poder vivir esos sueños, y si puedo pedir algo más, pido que sea rodeada de todos los que me leéis, que os sentís cómodos en este rinconcito y os gusta compartir mis experiencias, opiniones y paranoias.



Felices fiestas y entrad en el 2017 con un pensamiento bonito cogidos de la mano de quiénes más queréis en este mundo.

14/12/16

Brands We Love

¿Tienes planes para el próximo sábado 17 de diciembre? ¿Aún no? Pues te lo voy a poner fácil para que anotes ese día como algo importante en tu agenda.

Es cierto que en estas fechas acontecen un montón de markets navideños, pero el sábado 17 de diciembre se juntan en el Ailaic (Passatge Utset número 14) las marcas y tiendas más bonitas de Barcelona.

A ver, ¿quién no ha oído hablar de las siguientes marcas? Si no las conoces ya estás tardando en seguirlas, pero aviso que nada más ver sus productos, creaciones y savoir faire te vas a enamorar y no podrás dejarlas de lado.

Tener a todas estás pequeñas pero grandísimas marcas-tiendas-artesanas-profesionales como la copa de un pino reunidas en un mismo sitio y bajo el lema BrandsWeLove hace que sólo se puedan esperar cosas geniales de este evento.



Si las estás siguiendo en las redes sociales ya habrás visto las preciosidades y el espacio tan bonito que están preparando, pero es que además han montado un programa de charlas y talleres interesantísimos que te listo a continuación:

11:00 - Taller de juego "el cesto de los tesoros", por Sandra Domingo de Aúpali Portabebés i Criança

12:30 - Taller de lactancia "Cómo colocar al bebé", por Alba Padró de Lactapp

17:00 - Taller de juego "Minimundos y Cajas Sensoriales", por Sandra Domingo de Aúpali Portabebés i Criança

18:30 - Taller práctico "Porteo básico", por Cris Moe de Aúpali Portabebés i Criança

También tienes que saber que algunas de las marcas llevarán productos de venta exclusiva en este market, y que si compartes alguna de las imágenes que haya publicado BrandsWeLove antes del viernes 16 de diciembre por la noche, tendrás un 10% de descuento en todos los productos de todas las mesas de todas las marcas.

Y por si fuera poco, mi querida Ann de Esto Va De Amor estará allí sin parar de hacer fotos.

La entrada es gratuita y el evento es tan family-friendly que puedes llevar a tu mascota y todo.

¿No me digas que no te han entrado ganas de ir?

Yo tengo curso de Doula, pero en la pausa de la comida estaré por allí desvirtualizando a todas las personas que hay detrás de estas marcas, pasándolo en grande y haciendo encargos para los Reyes Magos.



Nos vemos el sábado en #BrandsWeLove


13/12/16

Regalar experiencias a los niños

Siguiendo con las opciones de regalos que los Reyes Magos, Papá Noel o el Olentzero les pueda traer a los peques de la casa esta navidad, os traigo opciones de regalos no materiales.

Me intentaré explicar un poco mejor... En esta vida no todo lo que nos gusta se puede manipular y almacenar físicamente en una habitación de juegos. Muchas veces nos entestamos en que los niños no pueden entender que algo que no sea un juguete puede ser un gran regalo, pero si les hacemos disfrutar de una obra de teatro o llevándoles de excursión además de la experiencia que les estamos brindando, de conocimientos culturales, de palpar la naturaleza, también les estamos ofreciendo tiempo de calidad con nosotros, sus padres, familiares o amigos.

La semana pasada leía sobre la norma de los cuatro juguetes por niño y pensaba que en esta casa mínimo caen 6 sólo en Reyes, dejando a parte lo que pueda cagar el Tió, así que si alguien se ofrece a poner en la carta experiencias en vez de juguetes lo agradeceremos y mucho, que nuestra casa empieza a parecer una ludoteca.

Y aquí van algunas propuestas:





1- Cajas de experiencias: Kiddy's Box y Baby'n'Joy os oferecen diferentes tipos de cajas de experiencias con actividades o estancias pensadas para ir con niños. Si no sabéis exactamente los gustos de la familia a quién le tenéis que hacer un regalo puede ser una buena opción, porque cada caja contiene muchísimas actividades entre las que escoger. (Desde aquí reivindico a las marcas que hagan una caja especial familia numerosa, que en nuestro caso necesitaríamos dos cajas y somos familia de 5 miembros, imaginaros las de más).

2- Entradas para teatro familiar: Viu el Teatre promociona el teatro infantil y familiar con espectáculos para un amplio abanico de edades y tipología. Os hablé de nuestra experiencia en este post y ya tengo ganas de repetir.

3- Estancia en un hotel pensado para niños: reconozco que sólo he ido a dar una vuelta y a comer por el hotel Vilars Rural de Sant Hilari y me muero de ganas de ir a pasar un puente con los niños. Hotel pensado especialmente para ir con los peques, con talleres y actividades durante todo el día, con buffet adaptado a todo tipo de necesidades alimentarias, mesas enormes, muchísimas tronas... 

4- Conciertos para niños: L'Auditori de Barcelona ofrece conciertos con la escenografía pensada para captar la atención de los niños. El padre de las criaturas fue con los mellis cuando éstos tenían 2 años y volvieron encantados.

5- Talleres infantiles en inglés: no sé si conocéis Magic Mirror Center, pero es un espacio en el que se ofrecen un montón de actividades periódicas y talleres esporádicos en inglés para niños, además de hacer charlas y talleres para padres y poder alquilar el espacio para hacer fiestas infantiles. Un espacio muy cuidado con todo tipo de detalles pensados para que los niños estén cómodos y puedan ser autónomos, con salas de paredes panelables para poder ampliar las estancias, y todo montado bajo la visión de una madre de múltiples.

6- Talleres de modelaje: en Jumping Clay Poblenou ofrecen talleres de modelaje con su arcilla polimérica a muy buen precio. Cada semana tenéis talleres con figuras distintas y si chafardeais su web o facebook veréis las figuras tan increíbles que se pueden llegar a hacer con Jumping Clay,

7- Taller de costura: Vernita Studio, también en el barrio de Poblenou, es una tienda con productos cosidos a mano en el que también hacen talleres de costura para niños. Conozco una niña que hizo un taller allí y dijo que le encantaría repetir.

8- Excursiones en familia: en este punto os enlazo en mis páginas de referencia sobre rutas y excursiones con niños, se trata de Petit Explorador, Sortir Amb Nens, Con los Niños en la Mochila y Mammaproof. Porqué planear una buena excursión en familia también es un gran regalo y sin necesidad de gastar mucho dinero.

Sé que la mayoría de planes y experiencias que os enseño en este post son en Barcelona o Cataluña, pero os animo a dejar en comentarios links similares del resto del país para hacerlo más completo.

Recordad que las experiencias nos enseñan muchas cosas y que pasar tiempo de calidad con los nuestros siempre es un bonito regalo.

12/12/16

Bronquiolitis

Hace justo dos años N estuvo ingresado por bronquiolitis. Tenía 6 semanas justas, un bebé muy pequeñito, y lo que dos días antes era un resfriado de vías altas se convirtió en algo grave, muy grave.

Recuerdo ir a la pediatra a primera hora de la mañana y verla salir de la consulta sólo por escuchar la tos que tenía N. Antes de explorarle ya me introdujo que tenía pinta de bronquiolitis, y sí, lo era y tenía que irme pitando al hospital.

Nada más salir llamé al padre de las criaturas, que acababa de llegar al trabajo y le dije que se volviese que nos íbamos a Sant Joan de Déu. Mientras él volvía, pasamos por casa a buscar una muda y pañales para el peque. No sabíamos lo que nos esperaba ni cuántas horas podríamos estar esperando en urgencias.

De camino al hospital la Ronda de Dalt estaba colapsada, lo habitual por la hora, pero además había un accidente y aún había más caravana, por lo que decidimos parar en Vall d'Hebron directamente. Y no esperamos nada... Leer un parte del ambulatorio en el que se encuentran juntas las palabras bronquilitis y bebé de 6 semanas hace que todo el mundo corra.

Recuerdo tener la esperanza de que nos diesen un ventolín e irnos para casa, pero hubo varias mascarillas, le pusieron una vía, la fiebre no bajaba, la saturación seguía muy justita, el peque apenas comía y dormía mucho. Nos tocaba quedarnos y la previsión que nos dijeron luego era de que nos quedaríamos muy probablemente entre 10 y 15 días allí.

En ese momento nos dijeron que había llegado muy muy justito, que había que ponerle un alto flujo (aplicar más oxígeno del que N podía inspirar normalmente) para que pudiese respirar, administrarle ventolín, antibiótico, antitérmicos y dejarlo en dieta absoluta (sin comer nada, sólo poniéndole suero) hasta nueva orden.

Durante 4 días la fiebre no bajaba ni con antitérmicos ni con paños fríos, sólo un poco al hacer piel con piel, no parecía haber mejora aunque en algún momento se cogía un poco al pecho, pero de golpe, de una noche para una mañana mejoró de golpe.

Finalmente sólo estuvo ingresado 7 días, pero fueron 7 días muy largos.

Os cuento ésto porqué estamos en plena época de ingresos hospitalarios de bebés por bronquiolitis y muchas veces no somos conscientes de lo frágiles que son.

Debemos tener muy claro que antes de tocar a un bebé, siempre siempre, hay que lavarse las manos, pero además estos pequeñines sólo deberían estar en contacto de sus padres o personas muy allegadas (habiéndose lavado ellos también las manos, que no por ser padre o madre estás libre de virus). Hay que extremar las precauciones con los hermanitos y hacerles entender que también deben lavarse las manos y evitar demasiados arrumacos si tienen mocos.

La bronquiolitis puede llegar a ser muy grave, no nos lo tomemos a broma.


Os recomiendo visitar la web #StopBronquiolitis para informaros sobre la enfermedad, signos de alerta, cómo se transmite, quiénes son población de riesgo...

Y por si no lo leísteis en su momento, aquí tenéis el post que escribí mientras N estaba ingresado y me preocupaba tanto su salud como el estado de ánimo de los mellis.

7/12/16

Mi hijo se disfraza de princesa, ¿y qué?

Hace un par de días compartí todo lo que pude esta "Guía" de Feminista Ilustrada, tanto en mis redes sociales personales como las del blog, y en todos los grupos de whatsapp que pude.



Por suerte en la gran mayoría los mensajes al respecto fueron muy positivos y se siguió compartiendo dicha ilustración, que de paso os animo a difundir porqué es la mejor manera que he encontrado de explicar que los juguetes no son de niños o niñas, que no se deben diferenciar por género.

Pero (siempre hay un pero), en uno de los grupos de whatsapp saltó el debate. Primero parecía que iba a ir bien porqué los primeros comentarios iban en la línea "hay que dejar que los niños escojan", sin embargo el enfoque de una pareja integrante del grupo cambió bastante cuando se habló de que si un niño (varón) quiere disfrazarse de princesa hay que dejar que lo haga y que no hay nada malo en ello.

La primera reacción fue que eso era un tema más complejo y que él, el padre de dos niños, no iba a fomentar juegos así (el que defendía hacía tres minutos que era normal que el niño jugase con la cocinita porqué él mismo cocina), porqué no es normal que un niño pretenda jugar a cambiar de "género" y que a eso se le llama transvestirse y quienes lo sufren lo pasan mal y no sólo de niños sino toda la vida.

Os podéis imaginar el poema en el que se convirtió mi cara... No voy a meterme en cómo eduque esa pareja sus dos hijos, porque no lo he hecho en otros encontronazos que hemos tenido y no lo haré ahora. Pero lo que sí que hice esta vez es intentar explicar en qué consiste el juego simbólico, de imitación e imaginación, que es en lo que se basa jugar con disfraces, en convertirse en su personaje favorito durante un rato, copiar a los adultos en su día a día, imitarles en su manera de vestir, etc.

Les expliqué que si un niño ve una película de Disney, en que la protagonista es una princesa y luego se quiere disfrazar de princesa, no es que quiera convertirse en niña, es que quiere convertirse durante un rato en ESA princesa. Igual que si le da por disfrazarse de perro porqué le gusta la Patrulla Canina, no es que psicológicamente piense que es un perro, es que le gusta el personaje.

¿Se entiende mi razonamiento? Pues ellos no lo entendieron...

Puse el ejemplo del género contrario. En Cataluña la leyenda de Sant Jordi es una tradición, y a todos los niños y niñas les encanta la historia. En esta casa les gusta tanto que tenemos muchas versiones del cuento y con disfraces de cuando yo era pequeña, se visten de los personajes e interpretan el cuento. Mi hija normalmente está encantada de ser la princesa, pero alguna vez también quiere ser Sant Jordi y matar ella al dragón.

Mi hija es de lo más cuqui y presumida que se pueda encontrar (todo lo contrario a mí), y no veo nada raro en que de vez en cuando quiera disfrazarse del Caballero Sant Jordi, hombre machote que se carga a dragones y salva princesas. Y mira por dónde, la pareja en cuestión eso tampoco lo vio raro, porqué Sant Jordi es muy importante y es normal que también quiera ser la protagonista de la historia de alguna vez.

¿Qué diferencia hay entre que un niño quiera disfrazarse de Elsa y que una niña quiera disfrazarse de Sant Jordi? Yo no veo ninguna...

Les pasé el enlace del post de Criando 24/7 sobre beneficios y fundamentos de disfrazarse de lo que quieran, y lo único con lo que se quedaron de este post completísimo y lleno de referencias interesantísimas fue que "puede ser un válvula de escape para que el niño se muestre tal como es, y que eso es síntoma de que es diferente", citado textualmente y a lo que respondí que no le veía el problema porqué no hay nada malo en mostrarse tal como es uno mismo.

Por mucho que yo argumentase que no hay nada malo en dejar que se disfracen de lo que les de la real gana, su postura seguía igual.

Cuando pasamos a hablar de que cuando X quiere pintarse las uñas, los dos niños también quieren y que no veo nada malo en ello y se las pinto también, pasé a recibir el siguiente whatsapp, que fue un ataque directo a mi manera de criar:


(Traducción: pues yo no veo tan normal pintarse las uñas en un niño. 
Pero si tú lo promocionas también fuerzas a que haya
una relación madre-hijo y conseguir tu atención).

Que manía de juzgar sin saber, porqué lo que no sabe es que cuando mi hija me pide que le pinte las uñas o quiere pintarse los labios, primero intento distraerla y no hacerlo, y si no lo consigo lo que le explico es que una persona no es más guapa por pintarse o ponerse un vestido, sino que hay que fijarse en como de bonita es una persona por cómo es y por cómo trata al todo el mundo a su alrededor, que debemos respetar a todo el mundo tal como es.

En fin, que le dije que mejor lo dejábamos, que hacía rato que hablábamos de cosas distintas y que lo único que le pedía es que si algún día ve a mis hijos con las uñas pintadas que se abstenga de hacer ningún comentario al respecto.

Por suerte las mentalidades cambian, los padres reflexionan, y se educa hacía el respeto a la mujer y la diversidad.

Os dejo los enlaces a dos entradas, escritas por hombres, que he leído esta semana y me han gustado mucho: Vivimos en un Macromachismo, de Papás Blogueros, y ¿Por qué elijo educar a mis hijos varones en el feminismo?, de Bebés Y Más.

Y no podía acabar el post sin añadir una de las imágenes de la campaña de Navidad del Ayuntamiento de Barcelona, que como la del año pasado, me ha encantado.



Recordad, los juguetes no son sexistas, los niños y niñas tampoco lo son. Quienes los hacen sexistas son los adultos y está en nuestra mano que eso cambie.


2/12/16

Revisión de los 2 y los 4 años

Ayer por la tarde nos tocaba la revisión del niño sano en el ambulatorio con los tres peques. La de los 2 años de N y la de los 4 años de los mellis.

Esta vez no había vacunas así que fue fácil anticiparles la visita médica; sólo íbamos a ver cómo habían crecido, a pesarles y a ver lo fuertes y sanos que están.

N úlimamente visita mucho el CAP por sus otitis recurrentes, por lo que hablamos mucho de la Doctora Inés y de la Enfermera Alicia en casa. Además los mellis apenas se ponen malos ya y cuando lo hacen son los típicos virus de 2-3 días y no hace falta que vayamos al médico. Creo que desde la revisión del año pasado que no pisaban el CAP y X dijo que ya no se acordaba del camino, ¡jejeje!

Dado que N ya entiende el ambulatorio como su terreno, en el que no entran en juego sus hermanos, al llegar y entrar todos por la puerta del CAP se cabreó como una mona y no quería dejarles entrar. Y en la planta de pediatría pasó otra situación parecida al coger A un juguete con el que siempre juega el peque cuando vamos.

Total, que N entro en la consulta de Alicia un poco cruzado, pero al ver que sus hermanos empezaban con la revisión y estaban contentos y jugando, se le pasó.

En la revisión de los 2 años se mira los siguiente:

  • Estatura, peso y perímetro craneal
  • Revisión física general
  • Estado bucodental para detectar caries, traumatismos y maloclusión dental
  • Avances en el lenguaje (si dice más de dos palabras y usan verbos)
  • Avances psicomotrices (corre, salta, trepa...)
Y en la revisión de los 4 años:
  • Estatura, peso e índice de masa corporal
  • Control de la tensión arterial
  • Revisión física general, comprobando el estado de la fimosis
  • Estado bucodental
  • Revisión de la vista
  • Tipo de marcha, para ver si al andar giran los pies hacia adentro.

Además en ambas te preguntan temas cotidianos, como dónde y con quién duermen los niños, si las comidas se hacen en familia o niños y padres a horas distintas, si se lavan los dientes...

Hay quién piensa que estos aspectos son íntimos y personales, pero para mí son una cuestión de "salud social" que comprometen a la salud física y psicológica en un futuro. 

Comer juntos previene trastornos de la alimentación, es un momento de comunicación en familia donde se puede aprovechar para hablar de cómo nos ha ido el día (tanto de las cosas buenas como malas). Y dormir juntos les hace no tener miedo y por tanto duermen más tranquilos y descansan más.

A parte de todo ésto, nosotros hicimos incapié en el oído de N, para lo que nos hicieron el resumen del historial de otitis que lleva desde agosto para llevárselo al otorrino. Y por otro lado pedimos que revisasen el frenillo lingual de A, ya que la logopeda nos comentó que gran parte de sus problemas fonéticos tiene pinta de que vienen de ahí. Así que nos toca pedir hora con un cirujano pediátrico para que le eche un vistazo al frenillo y de paso a la fimosis, para la que de momento nos han mandado una crema a base de corticoides, pero ya que buscamos cirujano, pues que le mire las dos cosas.

X está perfecta y sólo tiene que ir al dermatólogo para hacerle controles periódicos de una peca muy grande de la pierna, aunque yo me sé los signos de alarma de esas pecas y no es nada preocupante porque no ha cambiado de forma ni color, ni le ha salido un cerco rojo alrededor.

Se portaron genial, en una hora terminamos la revisión de todos, cuando el tiempo previsto era de hora y media, y estaban tan bien allí que N no quería irse y se habría quedado a acabar el turno con Alicia.

Como anécdotas os puedo contar que A ha vuelto al percentil 3 de peso, cosa que sólo ha pasado en un par de ocasiones (siempre está por debajo), y N se puso a dar volteretas de circo que les llamo yo (me da las manos, me escala con los pies y acaba dando la voltereta colgado de mis manos) y no hizo falta hacerle ningún examen de psicomotricidad más.

Ahora toca ir explicando y anticipando las visitas a los especialistas a los que nos toca llevar a cada uno, para que cuando sea el momento de ir no tengan miedo y vayan tranquilos y seguros.

¿Vosotros cómo afrontáis las visitas de los peques al médico?