29/3/16

La importancia de las pequeñas cosas

Desde que soy madre le doy más importancia a los pocos momentos de soledad que me brinda la vida, porqué quiero con locura a mis hijos, pero es necesario encontrar algo de espacio para una misma.

Os dejo la lista de esas pequeñas cosas que me hacen relajarme, olvidarme del mundo, aunque a veces tenga que guardar en el bolsillo esa lista antes de lo que me gustaría.



Y tú, ¿a qué pequeñas cosas le das importancia?

Sacaleches, ¿cuándo es necesario?

Hoy quiero hablaros de cuándo es necesario un sacaleches.

Soy de las que considera que no es necesario comprarlo antes de parir porqué puede que no os haga falta, pero si tenéis un embarazo de riesgo y puede que os toque pasar por neonatos con el bebé sí que lo pondría en la lista, no sea que os pase como a mí, que me encontré sin los bebés a mi lado y sin sacaleches con el que estimular la lactancia...

Mi única foto pegada al sacaleches

Casos en los que es necesario un sacaleches:

Alimentar a bebés prematuros o ingresados. Pocas veces en estos casos se puede estar 24h al día con los bebés y establecer una lactancia a demanda (por necesidades médicas urgentes, por separación temprana de la madre y el bebé, por protocolos arcaicos que no permiten estar con los bebés más que cada 3h, por tener otros hijos a los que atender, porque el bebé no tiene aun reflejo de succión-deglución-respiración, porque es imposible pasarse un mes sentada en un sillón...).

Inducción de la lactancia. Como os comenté en este post, el protocolo de inducción se basa en la estimulación del pecho a base de la extracción con sacaleches, además de la toma de fármacos.

Necesidad de suplementar la alimentación del bebé. Puede suceder que un bebé no pueda tomar directamente del pecho de la madre por algún tipo de impedimento físico (una anquiloglosia muy restrictiva o bebé hipotónico, por ejemplo) y necesite suplementos. En ese caso la madre puede extraerse la leche y ofrecerla al bebé de manera diferida.

Necesidad de aumentar la producción de leche. Se puede dar el caso de que por diversos motivos la madre haya visto disminuida la producción de leche o la lactancia directa haya tenido dificultades y no se esté produciendo el volumen de leche suficiente para el bebé, por lo que sea necesario estimular el pecho con el sacaleches además de lactar a demanda, para conseguir ese aumento de producción necesario. Os dejo un link sobre información de la extracción poderosa.

Relactación para pasar de lactancia mixta a lactancia materna exclusiva. En el caso de querer eliminar los suplementos de lactancia artificial, cuando el bebé toma más de 100ml de leche artificial al día también se hace necesaria la estimulación con sacaleches. Si toma menos de esa cantidad se puede relactar sin necesidad de usar sacaleches.

Mantener la lactancia materna con la vuelta al trabajo. Es mundialmente conocido el consejo de la OMS de que la alimentación óptima del bebé hasta los 6 meses sea la lactancia materna exclusiva, y si la madre vuelve a trabajar antes de ese momento es bastante probable que necesite un sacaleches, aunque os hablaré de diferentes planes según la edad de los bebés en un futuro post.

Como veis, el sacaleches puede ser necesario situaciones de lo más variopintas... Si queréis más información sobre alguno de estos temas sólo tenéis que dejar un comentario en este post o mandarme un mail y os explicaré lo que queráis saber.

17/3/16

Feliz Pascua





Nos vamos de vacaciones. Volvemos el día 29 de marzo anunciando el ganador del lote para el inicio de la lactancia de Suavinex.

Portaros bien y no os hinchéis a mona, que en nada tenemos la operación bikini.

Felicitación DIY

Hoy os traigo una felicitación DIY que queda resultona y os puede venir bien de cara a dársela al padre de vuestras criaturas el próximo sábado.

Material necesario:

  • Cartulina blanca
  • 3 cartulinas de diferentes colores
  • Papel de colorines/liso/estampado (al gusto del consumidor)
  • Sellos y tintas o rotuladores bonitos
  • Corta/pega básicos, es decir, tijeras, cúter, pegamento o cinta de doble cara.
Material para adornar:
  • Dibujos de vuestros hijos
  • Fotos de vuestros hijos
  • Papel de colorines para poner debajo de las fotos
  • Eyelets
  • Cintas
  


El proceso es sencillo:
  1. Recortar un dibujo de cada uno de vuestros hijos a la medida de tarjeta que queráis hacer. En este caso las he hecho de 10x14cm.
  2. Recortáis las cartulinas de colores a la misma medida y le pegáis los dibujos
  3. De la cartulina blanca recortáis dos fajas de la misma medida, también 10x14cm, y las decoráis con los sellos o rotuladores de colores escribiendo en una las iniciales de los niños repetidas veces y en otra escribís felicidades.
  4. Unís las cartulinas blancas con dos tiras del papel de colores o liso que hayáis elegido.
  5. Recortáis el papel sobrante.

Después para decorar he hecho lo siguiente:
  1. Pegar trozos del papel de colores en la parte trasera de las tarjetas.
  2. Pegar encima del papel de colores las fotos de los niños (en mi caso el formato de la foto es de 7x7cm)
  3. Le ponéis un eyelet centrado en la parte superior de la tarjeta.
  4. Le añadís una cinta. Yo no soy nada de rosa, pero a X le ha encantado esta cinta de corazones y cómo el regalo es de ellos...)


Con todo ésto hecho solo os falta poner dentro del sobre creado con las cartulinas blancas las tarjetas con las fotos y ya tenéis una felicitación de lo más molona.




¿Os gusta? Aniramos a hacerla que es muy sencilla.

15/3/16

Problemas en el inicio de la lactancia

Hoy vuelvo con uno de mis temas estrella de las últimas semanas, la lactancia. Pero más concretamente de cómo abordar el inicio de la lactancia y solucionar los problemas típicos que aparecen en esos primeros días.

Como he dicho varias veces, en la maternidad como en todo en esta vida, la información es la base para saber reaccionar ante las dificultades, y en la lactancia la información es poder; poder para eliminar mitos muy arraigados, poder para hacer oídos sordos a consejos que más que ayudar entorpecen, poder para saber a qué te enfrentas y y cómo solucionarlo o a quién pedir ayuda.

Si en vuestras clases pre-parto apenas se habla de lactancia, o lo que os cuentan no va mucho más allá de deciros que es lo mejor para el bebé, os recomendaría acudir a un grupo de lactancia desde el embarazo, porque de la experiencia del resto se aprende mucho y es una buena manera de hacer "tribu".

Pero a lo que vamos... ¿Cómo se inicia la lactancia? ¿Duele? ¿Cómo sé que mi hijo/a come lo suficiente?

Éstas son algunas de las típicas preguntas que muchas madres primerizas, nos hacemos al tener un hijo.

¿Cómo se inicia la lactancia?

Pues así en resumen, el cuerpo de la mujer, a través de las hormonas, le indica al cerebro en el momento que la placenta se desprende del útero, que debe empezar a producir leche para alimentar al bebé. Además, el contacto entre madre e hijo y la estimulación del pecho le darán las indicaciones adecuadas de la cantidad de leche que debe producir.

Los bebés, como cualquier animal, nacen con los instintos de supervivencia y de protección bien gravados, y si se permite que el recién nacido esté sobre su madre nada más salir de su vientre, él solito es capaz de llegar hasta el pecho.



Ahora me diréis que todo esto no siempre es posible, y tenéis toda la razón del mundo. Pero así, con el agarre espontáneo del bebé al pecho, todo fluye y se pone en marcha más fácilmente.

¿Cuándo sube la leche? ¿Lo notaré? ¿Duele dar el pecho?

Normalmente lo que conocemos como la subida de la leche aparece entre las 48h y las 72h después del parto, momento en que los pechos de la madre aumentan de tamaño, se notan más calientes, muchas veces se ingurgitan (se ponen duros), y la leche pasa del color amarillo del calostro al blanco de la leche.

En ese momento, con los pechos ingurgitados, es probable que te duela el más mínimos roce. A mí se me pusieron las tetas como piedras después de tener a N y parecía que el suje iba a explotar).

Un remedio casero que va muy bien para calmar un poco ese dolor es ponerte hojas de col en el pecho (tiene efecto anti-inflamatorio), pero sin tocar los pezones porque la col es amargante.

Otro problema que trae tener los pechos como piedras es que dificulta el agarre del bebé, porque al estar tan duro no puede amoldarlo bien a la succión, no saca la leche que precisa aunque haya mucha y puede enfadarse y llegar a "rechazar" el pecho, por lo que no iría nada mal vaciar un pelín el pecho para que no esté tan duro.

Esta situación puede durar varios días, y no implica acabar en una mastitis. La clave es que el bebé vacíe bien el pecho, y no conviene abusar del sacaleches porque entonces le estamos dando a entender a nuestro cuerpo que produzca más leche porque lo estamos estimulando más.

A más estimulación más producción y por tanto los pechos aun más cargados.

Si lo que notas es una pequeña molestia justo en el momento del agarre, pero no va más allá, no te preocupes. Es probable que esa molestia aparezca a causa del reflejo de eyección (la leche sale a chorro) y puede que incluso os salga leche del pecho del que no mama el bebé.

Si duele toda la toma, te aconsejo que busques ayuda porque el dolor contínuo durante la toma casi siempre implica que la posición o el agarre no es correcto, y sólo corrigiendo ésto el dolor desaparecerá. En cambio, si no lo corregimos acabarán apareciendo grietas o no se vaciarán bien los pechos y es cuando hay riesgo de sufrir mastitis, y eso si que duele.

Además el dolor nos bloquea, hace que nos tensemos, produce adrenalina,.. Y todo eso bloquea las hormonas prolactina y oxitocina, que son las encargadas de que fabriquemos leche.

¿Cómo sé si mi hijo come?

El signo más claro para saber si el bebé come es que hace pipí, porque quiere decir que se mantiene hidratado.

No os hablo de las cacas porqué se han dado casos de bebés totalmente sanos que se pasan muchos días seguidos sin hacer caca...

La ganancia de peso es otro factor que te indicará si tu bebé se alimenta bien, pero no te obsesiones con ello porque cada bebé es un mundo. El pediatra te dirá si todo marcha como debe.

Si el pediatra os dice que no está ganando el peso suficiente consultad con una asesora de lactancia o IBCLC. En muchas ocasiones un frenillo lingual que impide el movimiento adecuado de la lengua, o de nuevo un mal agarre o posición, puede estar causando que el bebé no ingiera la leche que realmente necesita.

Hay mujeres que tienen problemas físicos que les impiden poder establecer una lactancia exclusiva (podéis consultar dos posts al respecto aquí), pero en esos casos pensad que una lactancia mixta no es un fracaso, es un ÉXITO.

14/3/16

Conciliación y Riesgos Psicosociales

Anoche muchos vimos o leímos tuits sobre el programa El Milagro de Conciliar de Salvados.

El programa se basó en cómo conseguir conciliar cuando se tienen hijos, y empezaba con la entrevista a un padre trabajador que relataba las medidas laborales suecas en materia de conciliación, de las que estamos a años luz de distancia.

Y sí, se basaron en la conciliación cuando se tienen hijos (que es cuando mucha gente se da cuenta del problema) pero también dieron pinceladas de medidas conciliatorias cuando no hay niños de por medio, hablando de la importancia que dan en Suecia al tiempo de calidad que nos dedicamos a nosotros mismos, o de lo básico que es dormir 9h para la salud de las personas.

Al inicio del programa publiqué este tuit:



¿Por qué también es importante la conciliación cuando no se tienen hijos? Porqué la gente tiene vida más allá de su puesto de trabajo.

Si el horario laboral es de 9h a 14h y de 16h a 19h, y le añadimos 45-60 minutos de trayecto desde y hasta casa ¿cuándo compras? ¿cuando cenas? ¿cuánto tiempo de ocio te queda? ¿cuántas horas duermes?

Lo dejo ahí, como preguntas retóricas que todos sabemos responder.

A raíz de ese tipo de preguntas enlazo con lo que de verdad quiero explicaros: los riesgos psicosociales de los puestos de trabajo.

Todo empresario tiene la obligación de evaluar los riesgos de todos los puesto y/o perfiles laborales de su empresa, y dentro de estos riesgos deberían estar los psicosociales, pero son unos grandes olvidados.

En prevención de riesgos laborales, denominamos factores psicosociales a aquellos factores de riesgo para la salud que se originan en la organización del trabajo y que generan respuestas de tipo fisiológico (reacciones neuroendocrinas), emocional (sentimientos de ansiedad, depresión, alienación, apatía, etc.), cognitivo (restricción de la percepción, de la habilidad para la concentración, la creatividad o la toma de decisiones, etc) y conductual (abuso de alcohol, tabaco, drogas, violencia, asunción de riesgos innecesarios, etc) que son conocidas popularmente como “estrés” y que pueden ser precursoras de enfermedad en ciertas circunstancias de intensidad, frecuencia y duración.

Fuente: www.istas.net

Sí, se deben evaluar más cosas más allá de posibles golpes, caídas o posturas ergonómicas. Y además de la obligación de evaluar, se tiene la obligación de establecer un Plan de Prevención de Riesgos (planificar medidas preventivas y correctivas, y llevarlas a la práctica).

El estudio de los riesgos psicosociales se basa en un diálogo entre empresario y trabajadores, para acercar las posturas en cuanto a las medidas organizativas de los puestos de trabajo.

Está claro que nunca lloverá a gusto de todos, pero si al 80% de los trabajadores les supone problemas perder dos horas a mediodía y acabar la jornada laboral a las 19h, igual se pueden proponer medidas que flexibilicen los horarios de mediodía para poder comer en menos tiempo y salir antes habiendo trabajado el mismo número de horas.

¿Cómo se determina todo ésto? Se empieza organizando un grupo de trabajo que hará el estudio de los riesgos psicosociales, pasando una encuesta anónima a todos los trabajadores, que se analizará y de la que se extraerán resultados sobre varios conceptos, desde la relación con el superior y los subordinados, pasando por las exigencias emocionales, a la doble presencia, que es lo que realmente atañe más a la conciliación.

Es el hecho de que recaigan sobre una misma persona la necesidad de responder a las demandas del espacio de trabajo doméstico-familiar y a las demandas del trabajo asalariado.

La doble presencia es un riesgo para la salud que se origina por el aumento de la carga de trabajo así como por la dificultad para responder a ambas demandas cuando se producen de manera simultánea.

Fuente: ISTAS

En mi segundo año en la empresa en la que aun trabajo, con 25 años, recién independizada y sin “cargas” familiares (nunca me ha gustado que se le llame así), conseguí que se hiciese un estudio de riesgos psicosociales.

En los resultados apareció que el riesgo de doble presencia afectaba a más del 85% de los trabajadores de la empresa, y sólo el 30% tenía hijos.

Con ese resultado en la mano, y tras varias conversaciones con los jefes, el horario cambió un poco. Se flexibilizó el horario de entrada y salida, así como el establecido para comer. Se podía entrar entre las 8 y las 9h, comer en el tiempo que se quisiese, y salir entre las 18 y las 19h.

Algo habíamos mejorado... Y por suerte, igual que cuando hay puntas de trabajo la gente se queda a hacer horas extras (las entregas de proyectos son así), no le ponen problemas a nadie cuando se ponen los hijos enfermos y hay que quedarse en casa a cuidarlos. A la mejora del horario le añadimos tener acceso a la red del trabajo desde casa y así puedes intentar montártelo para trabajar cuando los niños lo permiten estando en casa.

Posteriormente, con una de las bajadas de sueldo por real decreto que nos impusieron, negociamos trabajar una hora menos al día, y flexibilizar el horario completo, saliendo cuando has cumplido con las 8h de trabajo establecidas (otro concepto erróneo de este país, tener que estar sí o sí unas horas determinadas al día en el trabajo en vez de estar las que la tarea precise exactamente).

Y no, la gente no se escaquea del trabajo poniendo como excusa a los niños. Si se es honrado se pueden establecer acuerdos que conllevan la confianza mutua.

Podemos criticar mucha a la empresa por lo mal que va, pero siempre decimos que somos afortunados de los cambios que hemos conseguido en el horario laboral.


En resumen, el modelo Sueco nos puede parecer una utopía, pero todos podemos buscar medidas para intentar mejorar la conciliación.

10/3/16

Mini álbum con SelfPackaging

Hace tiempo que me rondaba la cabeza hacer un álbum de scrapbook con base de papel craft (el color marrón de cajas de toda la vida) y superponiendo elementos blancos, plateados y negros.

Chafardeando material de esos colores acabé en la web de cajas de cartón más famosa que conozco, SelfPackaging, y vislumbré diseños de varias páginas, así que pensé en hacer el pedido de todo ésto:




SelfPackaging me ofreció una colaboración, pero os aseguro que sale mucho más barato que los papeles de scrapbook normales.

Así que a partir cartulinas craft y plateadas, washitapes varios, un libro rescatado de un punto verde, y adornillos varios que tenía en casa he montado un álbum con diez páginas dobles de 16 x 16 cm, con encuadernación en espina montada sobre una de sus cajas.




Además, detrás de cada página he añadido una página de libreta donde poder explicar lo que me apetezca de la foto en cuestión, decoradas con sellos, algunos de los cuales he carvado yo misma.

Aquí tenéis el resultado:













¿Qué os parece? Le faltan las fotos, que son cuatro fotos de 7x7cm, séis fotos de 7x10cm (una de ellas cortada en cuatro partes de 7cm de alto por 2,5cm de ancho para la página 5, que tiene cuatro rectangulos plateados).

Si queréis hacer alguna de las páginas en concreto del álbum, y necesitáis indicaciones, me tenéis a vuestra disposición.




Me ha gustado mucho trabajar con color craft de fondo, y pienso que tiene mucho potencial con diferentes gamas de colores.

Y la de ideas que vislumbro con las figuras de cartón que tienen en SelfPackaging. Esos marcos podrían ser una caja genial para un miniálbum también.

Paro ya, que me estoy creando muchas necesidades a mí misma, ¡jajajaja!

¡Gracias por pasaros y por vuestros comentarios!

7/3/16

Inducir la lactancia

No os voy a explicar por enésima vez que estoy haciendo un curso de asesora de lactancia, porqué ya lo he hecho varias veces, y si cada dos sábados miráis mi TL de twitter veréis que lo lleno de tuits sobre temas varios de lactancia con el hashtag #Fedecata2016, así que dejo de daros la tabarra para explicaros algo muy interesante y que poca gente conoce.

Hoy me gustaría hablaros de la inducción de la lactancia, que significa conseguir que una mujer que no ha estado embarazada en los 6 meses previos, produzca leche.

Alguno o alguna ahora mismo se estará preguntando por qué necesita producir leche una mujer que no ha estado embarazada y os voy a poner algunos casos:

- Madres adoptivas

- Maternidades subrogadas

- Parejas de madres

Para mí la lactancia era mucho más que los posibles efectos beneficiosos para el bebé en comparación a la leche de fórmula. Era un momento solo nuestro, de mis hijos y yo, con unas miradas que irradiaban amor, una conexión especial... Por eso creo que es genial que mujeres que no han gestado a sus hijos puedan establecer ese gran vínculo mediante la lactancia.

Pero la inducción no es fácil... Hay varias maneras de lograrla, pero para todas se necesita mucha paciencia, convicción y apoyo.

Los doctores Newman y Goldfarb crearon unos protocolos pensados para mujeres que tienen más de 6 meses para prepararse, las que no tienen más de 2 meses y para las que ya están en la menopausia (sea por la edad o por problemas médicos).

Estos protocolos se basan en la administración de fármacos hormonales (estrógenos y progesterona) y fármacos galactogogos (productos para aumentar la producción de leche), y en la estimulación del pecho mediante sacaleches. Los tratamientos le hacen creer al cuerpo de la mujer que está embarazada, preparándola para producir leche.

En el caso del protocolo largo, casi todas las madres consiguen la producción de leche necesaria para el bebé. En cambio, en el protocolo corto, es probable que al principio se deba suplementar.

¿No os parece genial poder conseguir amamantar aunque no hayas gestado? Y en el caso de parejas de madres, para el bebé debe ser la bomba tener cuatro tetas disponibles que le puedan alimentar.

Pues tengo el placer de presentaros un testimonio de primera mano, el de Marta (@serdosmamis en twitter) y Noemí,su pareja, madre reciente de mellizos, quiénes han accedido a responder unas preguntas sobre su experiencia, y a las que agradezco enormemente su colaboración en este post.

Aquí os dejo la entrevista que he podido hacerle:

¿Podríais presentaros en unas pocas líneas?

Somos Noemí y Marta, dos novatísimas mamás de mellizos que viven en la provincia de Barcelona. Llevamos muchos años juntas, pero los peques se resistieron un poco a llegar a la tripita de Noe.

¿En qué momento decidisteis que seríais ambas quienes amamantaríais a vuestros hijos? ¿Ya estabais embarazadas?

Durante la búsqueda del embarazo ya supimos de la posibilidad de poder dar el pecho las dos. A mí (Marta) siempre me han interesado los temas relacionados con la maternidad, sobre todo la lactancia materna, pero no me planteé la posibilidad de llevar a cabo una inducción hasta que supimos que venían nuestros dos pequeños, porque a pesar de que es una forma preciosa de establecer un vínculo con nuestros hijos, también podría ser una ayuda para Noe, para que toda la carga de la lactancia de dos no recayera sobre ella.
En muchos momentos surgieron dudas de qué era mejor, pues de alguna manera el poder amamantar a los bebés lo podríamos considerar un privilegio exclusivo de la mamá gestante y no sabíamos cómo lo íbamos a gestionar entre emociones, sentimientos y hormonas.


¿Fuisteis vosotras quienes buscasteis información sobre inducir la lactancia o alguien os lo explicó?

Sabíamos que podíamos hacerlo y más o menos la idea, pero el proceso era algo más complejo de lo que nos pareció al principio. Básicamente encontramos información por internet, la comunidad de ALBA Lactancia fue de mucha ayuda. Pero sobretodo fue encontrar experiencias personales que nos explicaron en primera persona cómo lo hicieron ellas y poder preguntarles todas nuestras dudas.

¿Cómo es el proceso?

Hay algunas formas de lograr la inducción, diferentes protocolos más cortos o más largos, pero principalmente es la estimulación lo que hace que se produzca la leche. 

Los protocolos implicaban medicación, que no está exenta de efectos secundarios y necesita cierto control médico. Además, el tiempo se echaba encima y ya íbamos algo tarde. Así que yo que soy cabezota como nadie, pensé que sólo con la estimulación constante sería suficiente.

Unos dos meses antes del parto, empecé a estimularme el pecho con sacaleches. Al principio cada 2-3 horas durante el día y unas 4 durante la noche, pues los niveles de prolactina suben más entre la 1 y las 5 de la madrugada y es importante hacer por lo menos una extracción entre esas horas. Para nuestra sorpresa, a la semana de empezar ya asomaron las primeras gotitas y eso nos animó mucho, pero os imagináis lo duro que es estar pendiente de las horas a cada momento, intentando estar en casa, intentar hacer extracciones en el trabajo... Al cabo de un mes la cosa se desmadró por complicaciones en el embarazo de Noe y me desanimé con lo que las extracciones se fueron espaciando hasta ser casi inexistentes.

En este punto fue cuando nos reunimos con dos parejas de chicas que también indujeron la lactancia, a las que debemos el éxito de la nuestra. Nos explicaron su experiencia, nos contaron cómo lo hicieron ellas, respondieron a todas nuestras dudas.

Nos contaron que ellas lo lograron con medicación, me quitaron el miedo y al final me animé a probar, aunque me arriesgué a no seguir ningún protocolo conocido (por falta de tiempo), ya que estábamos a 15 días de conocer a nuestros pequeños.


¿Los profesionales sanitarios a los que acudisteis para pedir la medicación os pusieron alguna traba? ¿O por el contrario, se engrescaron y os apoyaron?


En todo el tema de la inducción hemos tenido siempre mucho apoyo, tanto por parte de amigas en proceso de ser asesoras de lactancia como del personal sanitario de nuestro centro de salud, pues allí contamos con familia. 

Por lo general, hay muy poca información y bastante desconocimiento sobre cómo lograr la inducción, pero todo el mundo se implicó con nosotras, nos pidieron las pruebas necesarias y nos recetaron la medicación.

Para acabar, ¿cómo se lleva una lactancia a "cuatro pechos"?
Al final, con la ayuda de la medicación sumada a la estimulación, logré que las gotitas iniciales fueran en aumento. Cabe decir que en este caso la cabeza ayuda muchísimo, quiero decir, que hay que creer en  una misma, en que es posible que lo consigamos. Noté que además, cuando pensaba en los niños, doblaba su ropita, veía sus ecografías o cosas relacionadas con ellos, producía más leche. 

Así, de dos gotitas un día a cuatro el siguiente, a diez, a unos mililitros, llegó el día tan esperado y conocimos a nuestros soles. 
El día del parto fue bastante largo aunque acabó siendo cesárea. Con todo el ajetreo yo olvidé el sacaleches en casa y se me olvidó tomar la medicación y eso también se trasladó a los días posteriores en el hospital.
Desde el primer momento, Noe se ponía al pecho a cada uno para estimular su producción y alimentarse del calostro y luego me los ponía yo otro ratito. Los primeros días los fuimos alternando, pero con dos y siendo dos era una locura acordarse de todo lo que hacían: de qué pecho habían tomado, si mojaban el pañal, si habían hecho caca... Así que decidimos, una vez le subió la leche a Noe, que cada una estaría por un niño, aunque en ocasiones hemos hecho intercambio o los hemos puesto los dos a la vez.
La lactancia a cuatro pechos tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Como ya comenté al principio, ambas consideramos que la lactancia es un privilegio o un 'premio' para la mamá que ha gestado a las criaturas. Así que yo estoy tremendamente agradecida a Noe por haber compartido eso conmigo, es una sensación indescriptible la de poder alimentar a tus pequeños, el vínculo que se crea con ellos (aunque también se puede crear con otras actividades).
Es práctico porque permite un descanso para ella en algunos momentos puntuales. Para las dos. Los niños no tienen que esperar al otro o ponerlos a la vez, que es algo complicado cuando se está fuera de casa. 
A pesar de esto, repetiría la experiencia y animo a todas aquellas mujeres que se puedan encontrar con la situación. Realmente el esfuerzo vale la pena!!

A la vez se convierte en algo no tan positivo, porque los primeros días hay que hacer papeleos, las tareas de casa, etc., que alguien tiene que hacer, por eso no los pude poner al pecho tanto como me hubiera gustado.
Como cualquier lactancia, al principio pueden surgir complicaciones, malos agarres, grietas, frenillos... El tener cuatro pechos puede ser de ayuda, pero no exime de estos puntos.



A los lectores y lectoras del post os lanzo un par de preguntas:

¿Sabíais que se podía inducir la lactancia sin haber gestado un bebé?

¿Qué opinión tenéis sobre el tema?

A mí me parece una gran opción y que todas las mujeres que pasan por ahí son unas campeonas. Recuerdo mi relación con el sacaleches y cómo llegué a odiarlo, así que mi más profunda admiración para todas las mujeres que se han propuesto inducirse la lactancia.

3/3/16

Guerras absurdas

Después de varias semanas viendo guerras, a mi entender absurdas, voy a pronunciarme.

¿Por qué hay que ser de un bando u otro? ¿Parto natural, epidural o cesárea programada? ¿Teta o biberón? ¿Colecho o habitación separada? ¿Porteo o cochecito? ¿BLW o triturados?

Como bien sabéis tengo tres hijos, engendrados y criados por los mismos padres, y con cada uno hemos hecho cosas diferentes porqué cada uno tenía y tiene unas necesidades diferentes.

La crianza no es blanco o negro. Hay una infinidad de grises, o mejor dicho, un espectro de colores que pueden llenar ese espacio.

Está claro, demostrado científicamente, que hay cosas que son mejores, y otras peores, para un bebé, niño, adolescente o adulto.

Pero a parte de las evidencias científicas, la situación de cada familia, las necesidades en cada casa, son unas y puede haber mil variaciones.

Hablando de mi experiencia os diré que los mellis, nacidos con un minuto de diferencia, tuvieron lactancias diferentes. X lactancia materna prolongada de casi tres años, A lactancia artificial con algún bibe esporádico de leche materna. Y añado a N con una lactancia materna de duración, para mí normalita, de ocho meses, siete de ellos en tándem con su hermana.

¿Por qué esas diferencias? Porqué cada niño es un mundo y quiere/necesita unas cosas.

A se dormía solito en su cuna desde que tenía una semana, acompañado de 5 o 6 dou-dous. X primero se durmió al pecho, y luego en su cuna simplemente escuchando como le cantaba una nana. N duerme en mi cama o no nos deja dormir a nadie.

De nuevo, cada uno a su estilo.

Y así os podría relatar un montón de casos, en que los tres han sido, son y serán diferentes.

Hace mucho que escribí un post llamado Educación y Respeto y lo sigo suscribiendo. ¿Por qué nos empeñamos en meter cizaña en algo tan personal y con casos tan particulares como es la crianza?

Cada uno que haga primero lo que quiera y después lo que pueda. Dejemos de juzgar a los demás si somos los primeros a los que nos molesta que se nos juzgue.

Basta de absolutismo y totalitarismo en crianza, ¡por favor!

1/3/16

Después de la cuarentena

Venga, tengo que animarme... ¿Qué me pongo? Quiero estar guapa y sexy. ¿Le gustaré?

Hace ya dos meses del parto, tengo el alta de la cuarentena y algún día tengo que animarme, pero ufff... Va, tengo que dejarme de rollos. Seguro que va bien.

Ya está, ¡decidido! ¡Hoy toca! Le digo que mejor cenamos nosotros solos después de acostar al peque, que lleva unos días cayendo pronto, y luego al lío.

A ver, volvamos al tema... ¿Qué me pongo? ¡Ya sé! El vestido ajustado de Desigual, que con estas tetas de lactancia exclusiva seguro que me queda genial, y a ver si me siento igual de guapa y sexy como la modelo del anuncio, aunque me falte un palmo para ser como ella.

Revisión de piernas... No, no me he dejado pelos aunque me haya depilado yo sola. ¡Bien!

Hace algo de frío, pero no me voy a poner medias, que luego no hay quien las quite...

Deicido, el único suje mono que tengo apto para lactancia (que feos son todos los otros, no me había fijado), braguitas sin costuras negras que siempre quedan bien, vestido ajustado... Ohhh! Pero si estoy guapa y todo. ¡Uy! Voy a tener que maquillarme para tapar un poco las ojeras, que esto de no dormir seguido deja huella.

Pelo con canas pero bien lisito, y lista. ¡Vamos allá!

Mesa puesta, velas encendidas... 

- ¡Hola amor!

- ¿Y ésto? Pero que guapa estás. ¿Qué pasa hoy? Estás preciosa cariño.

- Venga, siéntate y cena tonto.

Con lo guapo que está él aun con el cansancio que llevamos y yo... Estoy agotada, pero tengo que aguantarme. Tengo ganas de recuperar un poco de espacio para nosotros, nos lo debemos y nos irá bien.

Me muero de ganas de besarle, pero estoy muy nerviosa.... ¡Joer! No me puse así de nerviosa ni en mi primera vez...

Voy a cogerle la mano y a llevarle al sofá. Hoy quiero que todo sea bonito, todo vaya despacio, sentirlo todo poco a poco.

Apenas media hora después ella llora, pide perdón sin parar, y él le dice que no le pida perdón, no hay nada que perdonar. La coge entre sus brazos, la acuna como si fuese ella el bebé e intenta tranquilizarla.

La quiere, la respeta, y no quiere ejercer sobre ella el mínimo ápice de presión. Sus amigos le habían avisado de que la vuelta al sexo es complicada, que a ellas les duele, y por eso durante estos meses no ha querido ir más allá de abrazos y besos cautos. Prefiere que ella decida cuando es el momento, y así ha sido hoy, pero no ha ido bien y le duele en el alma verla así.

Él le dice que no se preocupe, que la quiere con locura, que está preciosa y le vuelve loco, incluso más que antes de ser padres. Ya lo volverán a probar más adelante.

Ella empieza a relajarse entre sus brazos, y con la mente entre pensamientos de que no puede tener mejor compañero en la vida que él, y de lo mal que se siente por cómo ha ido todo se acaba durmiendo entre sus brazos.



PD: este relato es ficticio, pero podría ser la historia de cualquier mujer que acaba de ser madre, que ha tenido un parto normal o complicado. Que un bebé haya salido de nuestro cuerpo hace que necesitemos tiempo. No os sintáis culpables por nada, porque con tiempo todo se cura. Ellos lo saben y lo entienden a veces más que nosotras.