25/2/16

Álbum para niños

Como sabéis, hace poco que los mellis fueron los protagonistas de la semana de sus clases.

Una de las cosas que implica ser Prota es que los peques llevan un montón de fotos a clase para explicarlas a sus compañeros. Durante la semana que son Protas las cuelgan en un rincón especial de la clase, y cuando acaba la semana esas fotos vuelven a casa.

Pues desde que fueron Protas, se pasan muchos ratos repasando las fotos y me pidieron ponerlas en un álbum porque sino se arrugan... Y tienen toda la razón, porque, seamos sinceros, los niños no son los más cuidadosos del mundo.

Problema, imprimimos las fotos en tamaño 13 x 18 cm, lo que no es uno de los típicos tamaños que imprime la gente, y por tanto encontrar un álbum estándar para esas fotos es complicado y además caro, y por experiencia, hacerle agujeros a las fotos y ponerlas en un carpesano no es práctico porque las rompen en seguida. 

Así que la menda lerenda ha tirado de DIY y con unos 5€ tenéis álbum personalizado, resultón y práctico para los niños por el tipo de encuadernación, que permite abrir las páginas bien y sin que se arranquen las hojas.

Material necesario:

- Fotografías del niño
- Cartulinas A4 (1/4 del número de fotos, porque pegaremos 4 fotos por cartulina)
- Cartón más duro para las portadas de 15 x 21 cm (he usado la contra-portada de un pack de cartulinas de Lidl)
- Lápiz y regla
- Hilo de tejer con ganchillo. Necesitáis un largo de unas 12 veces el tamaño de la portada para que no os quedéis a medias en el cosido (más vale que sobre...).
- Aguja tipo punto de cruz
- Almohadilla o trapo que proteja la mesa en el momento de hacer los agujeros de las cartulinas
- Taladradora de un agujero o sacabocados (he usado la crop-a-dile de mis herramientas de scrapbook)
- Tijeras
- Cinta adhesiva de doble cara o pegamento
- Lo que queráis para decorar la portada del álbum. En este caso he utilizado cartulina con purpurina de un kit de manualidades de Lidl, un abecedario de Apli y un dibujo de la mascota de la clase.




Os explico cómo hacer el álbum paso a paso:

1- Preparación de las páginas

Doblar las cartulinas por la mitad y juntarlas de dos en dos.

2- Marcas para el cosido

Marcar dónde haremos los agujeros para el cosido de la encuadernación copta




Para que quede bien reforzado le haremos el cosido en bastantes puntos, por lo que he marcado agujeros a 1,5 - 4,5 - 7,5 - 10,5 - 13,5 - 16,5 - 19,5 cm.

3- Agujeros de las páginas

Hacemos los agujeros de las cartulinas. No tengo punzón y los he hecho con la aguja con la que haremos el cosido, por lo que no he podido agujerear más de dos cartulinas de golpe.





Si tenéis punzón podréis agujerear más a la vez, ahorrando tiempo.

4- Agujeros de las portadas

Marcamos y hacemos los agujeros en las portadas. He hecho la foto después de coserlo para que veáis que los agujeros quedan alineados con los de la cartulina, pero dejando un margen con el borde de 1cm.





5- Encuadernación copta

Hacemos el cosido. Os dejo el vídeo-tutorial de Pintura Fácil con el que me guié y que está muy bien explicado.



En mi caso el cosido queda así:






Como veis se abre la mar de bien, cosa que con niños es importante para que no se rompa a la primera de cambio.

6- Decoración de la portada

Decorar la portada al gusto del consumidor. Por aquí X decidió que quería el papel de purpurina de un kit de manualidades del Lidl que teníamos por casa (kits que os recomiendo, porqué son muy baratos y dan mucho juego para hacer cosas con los niños), y pensé ponerle encima el dibujo de la mascota que los eligió como protas y el nombre con un abecedario adhesivo que tenía guardado de la marca Apli.

Desde que me inicié en el scrapbooking tengo que decir que pego todo lo que puedo con cinta adhesiva de doble cara. Me parece más limpia que el pegamento y no hay que esperar a que se seque





7- Pegado de fotografías

Ya sólo queda pegar las fotos a las páginas y lo tenéis listo.




¿Qué os ha parecido? ¿Os animáis a hacer uno?

PD: Para otros tamaños de foto sólo tenéis que variar el tamaño de las cartulinas y portadas. Podéis pedirme todos los consejos que queráis.

22/2/16

Neonatos Clínica Corachán

Hace unos días vi un post de una madre que había acabado durmiendo en el suelo de la Unidad de Neonatos del Hospital de Igualada para acompañar a su bebé ingresada.

A raíz de esa publicación he recordado, y mucho, nuestro paso por Neonatos de la Clínica Corachán de Barcelona. Y también me han venido a la mente varios amigos que tuvieron a sus bebés en otras clínicas y tenían el contacto con sus hijos restringido por protocolos que no respetan nada los derechos de los niños hospitalizados.

No sé si os he explicado nunca nuestro paso por neonatos. No me suena haber escrito nada aquí en el blog y repasando las entradas no he visto ningún post en el que haga referencia a esta etapa extensamente, así que me he animado.

Cuando tuve la amenaza de parto en el embarazo de los mellizos y me tocó hacer reposo, decidí donde pariría (o mejor dicho en qué hospital me harían la cesárea) si el parto se ponía en marcha antes de la semana 34 o después. Y me marqué la franja en la semana 34 porqué en la 32 me habían inyectado el Celestone para madurarles los pulmones por si se les ocurría querer salir demasiado pronto, y tenía la “tranquilidad” de que podrían respirar por sí mismos.

Si me ponía de parto antes de las 34 semanas tenía pensado ir al Hospital de Sant Joan de Déu por ser uno de los dos hospitales de referencia en neonatología y pediatría de Barcelona.

Pero aguanté hasta las 36+3 y seguí con el plan de ir a la Corachán, con el apunte de que no contaba con que X naciese baja de peso (1,630kg).

Tanto A como X, tal cual salieron de mi vientre se fueron directos a neonatos. Con la diferencia de que A, con sus 2,330Kg, estuvo directamente en una cuna y llegó a pasar la cuarta noche tras nacer conmigo en la habitación, y X pasó muchos días en una incubadora.

La Unidad de Neonatos de la Clínica Corachán es un espacio pequeño (no me hagáis decir superfície porque ahora mismo no sabría deciros) y partido en cuatro partes por unas columnas y medios tabiques.

Hay dos antesalas, la primera con taquillas y colgadores, para que los padres podamos guardar nuestras cosas y donde están las batas verdes con las que hay que vestirse para entrar a ver a los pequeñines.

La segunda, da acceso al despacho de los pediatras, y a la puerta en sí misma de neonatos y donde hay una pica donde lavarse las manos y antebrazos.

Una vez entras lo primero que te encuentras es el puesto de las enfermeras y auxiliares que están al cuidado de neonatos con el cambiador para los bebés, los pañales, toallitas, botes para llevarte y guardas la leche extraída, etc…

Justo después están los bebés que en 2012, ahora no lo sé, se ordeban por estado de salud. Al fondo los más graves o bebés que les queda más tiempo de estar allí (incubadoras con CPAP), y cuanto más cerca de la puerta los que están mejor.
Como el espacio es reducido, las incubadoras ocupan bastante y encima están las separaciones de las columnas y muretes, no había sitio para grandes sillones. Tenían sillas, algunas normales y otras plegables.

Ahora mismo no sé si al quitar Sanitas de las mutuas que tienen acceso a Corachán, les ha bajado la clientela y tienen más sitio, pero en nuestra época, además hubo un pico de ingresos en neonatos y llegamos a ser 14 bebés allí dentro, con lo que el espacio aún se estrechaba más.

X estuvo en ingresada 26 días, coincidimos bastante tiempo con tres pares más de mellizos, un mellizo que se pasó allí más de dos meses y varios bebés que no estuvieron demasiado tiempo. Pero nos llegamos a juntar 14 bebés allí, ¡¡¡14!!!

¿Y qué pasó? Pues que en algunas tomas no teníamos silla para todos, o mejor dicho no cabían en algunas zonas todas las sillas que necesitábamos, y nos teníamos que turnar.

Al inicio del ingreso no éramos tantos, había sitio para todos y nosotros podíamos poner las dos sillas al lado de la incubadora de X, que tenía una vía puesta y no la podías separar demasiado, y acercar a A, que estaba al otro lado de un pilar en una cunita, a su hermana.

X tuvo que estar poquito tiempo con la vía porqué empezó a comer como una campeona, y el sensor de saturación yo lo desconectaba cuando llegaba y lo volvía a conectar antes de irme, lo que quería decir que podía moverme con la niña por todos lados, sin tener que quedarme al lado de su incubadora o de su cuna. Así que cogía a la peque y nos íbamos al fondo, con los grandes prematuros, que eran sólo 3 y estaban más anchos. Además así dejábamos más sitio donde faltaba.

En Corachán no restringen las visitas a cada 3h; puedes estar con tus bebés todo el tiempo que quieras. Sólo te piden salir en la ronda del pediatra y los cambios de turno de las enfermeras porque se hablan de temas médicos personales.

Pero es cierto que nadie se quedaba a dormir al lado de su bebé. Algunos de nosotros porque teníamos otro bebé o hijo mayor en casa, otros porque venían a dar las tomas y poco más, otros porque ni se lo plantearon.

Mientras estuve yo ingresada, intenté ir a las tomas de la 1 y las 4 de la madrugada, pero el cansancio y el dolor de la cesárea hicieron que a la toma de las 4 no llegase a levantarme de la cama.

Una vez en casa me levantaba también a esas horas pero a intentar ponerme al pecho a A sin conseguirlo, sacarme leche para llevársela a X al día siguiente, y ver a mi marido y charlar, que durante el día apenas nos veíamos porque estábamos por turnos en la clínica con X.

Durante el día, mi marido iba a neonatos de 7 a 14h y de 21:30h a 23h, y yo de 15 a 21h. ¿Por qué esos horarios? Pues no lo sé… Se nos ocurrió organizarnos así. De esa manera los dos estábamos con ambos bebés, y conseguíamos vernos un ratito y descansar algún otro.

Un apunte curioso fue que fuimos los primeros que practicaron el método canguro de nuestra tanda en neonatos, y que a partir de ahí todos se animaron, incluso los de grandes prematuros que tenían mil historias conectadas. Y no, las sillas plegables no son el mejor sitio, ni el más cómodo, pero con ganas y una almohada en las lumbares nos apañamos.

Las enfermeras y auxiliares de neonatos un verdadero amor. Son personas más allá que profesionales que se preocupan tanto de los niños como de los padres, porque a parte de los cuidados médicos hacia los bebés, si alguno no tenía a sus padres y lloraba lo cogían para calmarle, no le ponían simplemente un chupete.

A parte, eran tu consuelo, tu mano amiga, porque en una situación así los padres tenemos muchos momentos de flaqueza por muy fuertes que queramos parecer.

El día previo al alta de X me vine abajo porque de golpe podía aparecer un problema, y si no fuese por ellas no habría dejado de llorar hasta el día siguiente con el papel en la mano. Igual que el día que me dieron el alta y me dejaba “al meu bitxo petit” allí.

Grandes profesionales que te ayudan a superar tragos difíciles, que te animan, que estaban encantadas con la piña que hicimos algunos padres, que se reían y lloraban contigo.


Neonatos de la Corachán no tendrá camas o sillones en los que poder dormir al lado de tu bebé, pero no me arrepiento de mi paso por allí, y desde aquí os doy las GRACIAS A TODAS, Isa, Xisca, Meri, Tami, Paula, Rosa, Marta, Patri...

18/2/16

Pechos con problemas II: pezones planos o invertidos

Siguiendo con la serie de posts de “pechos con problemas” sobre lo que voy aprendiendo en el curso de Asesora de Lactancia, hoy quiero hablaros de los problemas que pueden tener para lactar algunas mujeres con pezones planos o invertidos.

Quedaros con la palabra algunas, y me atrevería a decir muy pocas, porque no todas las mujeres con pezones planos o invertidos presentan problemas y os explico el porqué.

Todo viene por la fisiología del pecho, y hay pezones que aparentemente son planos o invertidos, pero tienen suficiente tejido y los conductos suficientemente largos para que protuyan (salgan hacia fuera) y puedan lactar sin problemas.

Si tienes los pezones planos o invertidos, pero cuando tienes frío o te excitas, la punta del pezón hace acto de presencia no deberías tener problemas para amamantar. Sólo necesitas algo más de información para saber cómo abordar la lactancia sin dificultades.

Para empezar, recordad que los bebés no maman del pezón, sino que maman de la aureola, y por tanto que antes de estimular el pecho el pezón esté escondido no es un problema y debes creer en tu capacidad para amamantar, sin necesidad de pezoneras.

Como la información es poder, qué mejor que acudir a un grupo de apoyo a la lactancia para aprender cómo proceder en el inicio de la lactancia si tienes este tipo de pezones.

El contacto precoz piel con piel y aprovechar al máximo esos momentos tan reactivos del bebé suman aún más importancia en estos casos.

Y como truquillo, que seguro que os explicarán la mar de bien en un grupo de apoyo a la lactancia, os diré que podéis usar el dedo para pasarlo por la mejilla del bebé y que reaccione por instinto abriendo la boca como si bostezara, y así introducirle la aureola en la boca, con el pezón apuntando al paladar.

El tejido del pezón es muy elástico (crece hasta casi tres veces su tamaño mientras el bebé mama) y puede ser que a medida que avance la lactancia el pezón quede hacia fuera incluso entre una toma y otra.

Si normalmente ya es importante no dar elementos al bebé que puedan confundirle por el tipo de succión, en estos casos aún lo es más. Así que evitar ofrecer chupetes, tetinas o pezoneras hasta que la lactancia esté bien establecida.

Hay muy pocos casos, pero los hay, en los que los pezones planos o invertidos tienen esta forma a causa del poco crecimiento del tejido muscular o de unos conductos muy cortos o inexistentes. Es en estos casos donde amamantar se convierte casi en imposible, ya que la protusión del pezón sólo se consigue rompiendo tejidos internos, lo que causa mucho dolor.

Espero que esta serie de posts sirvan de ayuda.

15/2/16

El Protagonista de la Semana 2ª parte

Hace dos semanas os expliqué que A iba a ser el protagonista de la semana de su clase, lo que comportaba serlo y la actividad que realizamos con sus compañeros.

Pero me faltó explicaros la otra cara de la moneda, los sentimientos y emociones que le trajo a él ser el Prota y los que le trajo a X.

Nos lo montamos para recoger rápido al peque en la guarde e ir todos a recoger a los mellis. Pasamos primero por la clase de X y los cuatro fuimos a la de A. Como era de imaginar, salió pletórico, con la mascota de la clase y la maleta viajera.

A quién le cambió la cara nada más ver lo que llevaba A en las manos fue a X… La pobre se puso tensa, bajó la mirada y mientras A iba a la clase de ella a contarle a su tutora que era la mascota lo había elegido, X pasó de largo sin ni mirar a su maestra y se sentó en un rincón con la cabeza gacha.

Al llegar a casa, mientras el papi le hacía fotos a A con la mascota para poder ir a imprimirlas, X explotó.

La pobre empezó a llorar con una tristeza brutal. Y entre los lloros me decía “mami, que yo me porto bien y el tete no!! Tenía que ser yo la prota y no él”.

X tenía razón. Su hermano en casa no se está portando demasiado bien últimamente, y ella en cambio es un cielo de niña. Pero el colegio es un escenario totalmente diferente y allí A sí que se porta bien, y eso intenté explicarle.

Seguía sin convencerla demasiado, pero llegamos al acuerdo con A de que le prestaría la mascota y la maleta viajera algunos ratos. Y sinceramente, quién cuidó de la mascota todo el fin de semana fue X y no A.

Aprovechando esto le contamos la historia de que como había cuidado tan bien de la mascota de P3-C, seguro que ésta hablaba con la de P3-A para decirle lo buena que era X y que la eligiese pronto.

El lunes siguiente por la tarde tuvimos reunión de padres en el cole y al acabar nos quedamos un rato charlando con la maestra de X, le contamos lo sucedido y nos dijo que la pobre se merecía ser prota desde principios de curso, pero que lo había ido alargando por el tema del habla. Pero que daba igual, que ya la ayudaría ella a explicar un poco las cosas y que sería la siguiente prota, así tendría un buen recuerdo y no sufriría más, que bastante sentida es mi niña.

Total, que el viernes pasado una preciosa Cenicienta salió del cole pletórica cargada con la mascota de su clase y otra maleta viajera. Y nos ha tocado por segunda semana consecutiva ir a la escuela a hacer una actividad con los niños, pero hemos repetido y hemos hecho 25 memories más.

11/2/16

#MachismoMata #BullyingMata

Hola… Me llamo Cris y quiero contarte mi historia.


Ahora tengo 19 años y me da igual lo que opinen de mí. Soy como soy y nunca más nadie me pisoteará.


Hasta hace poco tiempo he sido el punto de mira de mucha gente que se sentía superior a mí, pero he despertado.


Desde los 9 años se han metido conmigo. He sido la empollona, la enana, la pelota, la chivata… Pero sinceramente, mi único problema era mi timidez y mi falta de maldad para con el mundo.


Me he tragado muchos años de atropellos constantes, de soledad, de que incluso otros que pasaban por lo mismo que yo tampoco me quisieran a su lado para no ser el objetivo de más burlas o ataques.


No, nunca me pegó nadie. Pero hay acciones más brutales que recibir un bofetón.


A parte de lo que te he contado antes, me rompían cosas de la mochila, me robaban libros, me destrozaban lo que llevaba en el estuche…


Pero yo callaba. Nunca dije nada a nadie. Pero mi madre es lista, y no podía entender que a los 10 años yo hiciese todos los deberes, trabajos y exámenes mal cuando el curso anterior sacaba excelentes en todo.


Mi madre me preguntó a mí y no le conté nada. Yo simplemente quería dejar de ser la empollona, quería ser "normal" y que la gente se acercase a mí.


Mi madre intuyó por donde iban los tiros, pidió cita con la directora (pasó del tutor) y le pidió que hiciese algo. Yo no me dí cuenta, pero la directora me observó y le pidió a mi tutor que dejase de hacerme leer las lecciones en voz alta a toda la clase. Le pidió que no me hiciese salir a la pizarra. Le pidió que no hiciese visible mi facilidad para aprender y hacer bien los trabajos.


Gracias a ella volví a hacer bien los deberes y a sacar buenas notas. Pero no fue más allá y no investigó porqué una niña de 10 años había llegado a hacer eso.


El paso por la ESO no hizo que todo eso cambiase, pero como mínimo los compañeros que habían entrado nuevos no me rehuían. Algo mejoraba y gané autoestima en ciertos ámbitos.


No soy fea. Tampoco soy un pivón. Pero aprendí a seducir.


Recién empezado el bachillerato los compañeros de clase cambiaron casi por completo. Era el momento de dejar atrás la timidez y crecerme un poco.


Además había un chico que me gustó nada verle. Y consiguió que hiciera todo lo que él quería… Mentía a mis padres, me vestía como él quería, era su perrito faldero…


Estaba anulada. Hacía lo que me pedía. En todos los sentidos. Pero estaba con alguien y eso también hacía que el resto de compañeros me mirasen diferente. Ya no era la mindundi.


Pero me forzó a hacer cosas que no quería, hasta que en medio de una de esas no pude más y con lágrimas en los ojos le mordí.


Me partió el labio de un guantazo. Y esa sangre hizo que se me cayese la venda de los ojos.


Había conseguido librarme de un lastre que arrastraba desde la infancia, y nunca más iba a aguantar que otro tío me hiciese pasar por algo como lo que acababa de suceder.


Durante algo más de un año he sido yo la que ha utilizado a la gente. Compañeros de facultad, chicos a los que gusto...


Hace algo más de un mes vi unos ojos que sufrían mirándome fijamente, mientras un poco más abajo unos labios esperaban un beso.


En esos ojos me ví a mi misma, y no pude seguir con el papel de sentirme, yo, superior al resto.


Se acabó. No haré daño nunca más. Nunca más me harán daño.


PD: Éste es un texto ficticio, pero con trazas muy reales de gente cercana. Buscad la esencia de lo escrito, y grabad a fuego en vuestra mente la frase final. #MachismoMata #BullyingMata

8/2/16

Pechos con problemas I: hipoplasia mamaria

Muchas veces insistimos en la importancia que tiene la lactancia materna tanto para el bebé como para la madre, en que somos mamíferas y estamos diseñadas para parir y amamantar. Y sí, es cierto, pero como en todo, hay un cierto porcentaje de personas en las que falla la teoría y tienen problemas de base que o la dificultan en gran medida o la hacen imposible.

Como sabéis estoy haciendo el curso de FEDECATA para ser asesora de lactancia, y con lo que voy aprendiendo me gustaría tratar esos conceptos fisiológicos de los pechos que pueden dar problemas para lactar.

Un mundo que desconocía es el de la hipoplasia mamaria o mamas tubulares.

La definición de Wikipedia es la siguiente:

“Las mamas tuberosas son una malformación o defomación de las mamas, que se presenta desde el desarrollo puberal. Puede ocurrir que el tejido que cubre la glándula mamaria presente una rigidez excesiva y no se expanda adecuadamente juntamente con el crecimiento progresivo de la glándula mamaria, esta situación puede provocar que a medida que la glándula crece, se sienta presa en la piel que no se expande, y tenga la tendencia a herniarse y salir por el lugar con menor resistencia, que es la fina piel del pezón. Esta situación, puede afectar a una o ambas mamas.”

La verdad es que esta definición a mí no me da una visión de cómo son esos pechos en realidad, así que os dejo ésta otra de Alba Lactancia, para mí mucho más entendible:

“Hablamos de hipoplasia mamaria cuando el pecho tiene un crecimiento imperfecto e insuficiente que da lugar a unas mamas de tamaño y formas características, con escaso tejido mamario en su interior. No se trata de tener el pecho pequeño.
Este tipo de pecho no hay que confundirlo con un pecho de tamaño pequeño, al que le falta grasa que le de forma y volumen, mientras que el tejido mamario es suficiente de modo que, cuando se produzca la subida de la leche, la madre producirá con normalidad.
Por contra, el pecho con falta de tejido mamario tiene un aspecto típico:
  • Son pechos muy separados entre ellos.
  • La areola y el pezón pueden aparecer más engrosados ​​que el resto del pecho.
  • El pecho tiene una forma tubular, parece un cono o un tubo, a veces se las denomina “mamas tuberosas”.
  • También pueden presentar diferencias muy significativas de volumen entre un pecho y otro.”
Os pongo un poco en antecedentes… El pecho está formado por dentro de una glándula mamaria que se va desarrollando en desde que somos niñas, y que está llena de conductos galactóforos y glándulas galactóforas que tienen lóbulos, lobulillos y alvéolos, siendo los alvéolos los que producen la leche.

Diciéndolo de una forma más fácil, los alvéolos son el nacimiento del río y los conductos lactíferos el río propiamente que desemboca en el pezón.

Toda esta glándula galactófora está recubierta de grasa, tejido conectivo, nervios y vascularización.

En condiciones normales los pechos tiene forma redondeada, pero en el caso de padecer hipoplasia la falta de parte de glándula mamaria hace que el pecho tienda a tener forma de tubo.

Como bien dice la definición de Alba Lactancia, tener los pechos pequeños no quiere decir que se sufra hipoplasia.

Pero vamos al tema… La hipoplasia dificulta la lactancia materna exclusiva o puede hacerla imposible porqué a la mujer le falta parte o toda la glándula que produce la leche.

Podemos clasificar las hipoplasias en cuatro tipos:

  • Hipoplasia tipo I: a la mama le falta la glándula del cuadrante inferior-interno. Se ven los pechos separados y caídos como un cono, con la aureola mirando hacia adentro.

  • Hipoplasia tipo II: faltan los cuadrantes inferiores. Los pechos tienen más forma de tubo y se vé la aureola desproporcionadamente grande.

  • Hipoplasia tipo III: también faltan los cuadrantes inferiores pero además la parte de abajo de la aureola parece casi recta en vez de en forma de círculo.

  • Hipoplasia tipo IV: afecta a los cuatro cuadrantes del pecho, dejando este casi sin forma pero con una aureola grande.


Tipos de hipoplasia

Al tener menos tejido mamario es más complicado conseguir una lactancia materna exclusiva (hay quién lo consigue) porque el pecho produce menos leche que un pecho normal, pero como bien dijo Inma Pablos mientras nos daba la charla de fisiología mamaria, si hay quién consigue lactancia materna exclusiva con trillizos, una afectada de hipoplasia podría conseguir lactancia materna exclusiva con un bebé.

De todas maneras se puede conseguir una lactancia mixta, que no es ningún fracaso.

Si tienes hipoplasia y estás decidida a amamantar a tu bebé, ponte en contacto con alguna IBCLC (consultora de lactancia certificada) que te dé pautas ya desde el embarazo, y ten en cuenta que deberás vigilar más a menudo si tu bebé tiene una ganancia de peso adecuada.

Algo a tener en consideración en estos casos si eres asesora de lactancia es que puede ser que la mujer se haya operado el pecho previamente a ser madre, y por tanto se pierde el indicativo de la forma característica de la hipoplasia.

Si llega una madre con su hijo que está perdiendo peso, pero la postura, el agarre y el patrón de succión son buenos, preguntad a la madre si tenía algún problema y se operó, porqué será como descubriréis la hipoplasia.


Hasta aquí el primer capítulo. Espero haberlo escrito de manera que se entienda, pero si tenéis dudas preguntad sin reparo, a ver si os puedo responder mejor.