30/9/15

Horarios y logística

Cuando os expliqué que una de las cosas que había declinado la balanza en la elección de colegio para los mellis, era el horario que hacían no era un simple punto.

Tanto este curso como el próximo tendremos que lidiar con llevar a N a una guardería que está a casi 20min andando del colegio de los mellis.

Reconozco que eso me lo he buscado yo. Era la guardería de los mellis, nos encanta la manera de hacer que tienen, conocemos al equipo, estoy metida en el ampa.... Tengo cinco guarderías públicas más cerca de casa, pero estoy encantada con esa.

Sí, me lo he buscado yo, pero no deja de ser un hecho que complica la logística diaria de llevarlos y recogerlos del cole.

Por las mañanas nos tocará repartirnos para llevar uno a N y otro a los mellis. Por suerte N puede ir a las 8 de la mañana a la guarde sin coste añadido, mientras que los mellis entran a las 8:35. Si quisiéramos dejarlos antes tendríamos que pagar la hora de acogida de la mañana.

Por la tarde recojo yo a todos. Al hacer reducción de jornada puedo montármelos para salir del trabajo a una hora que me permite recoger primero a N en la guarde justo cuando acaba de merendar y de allí ir directo a recoger a los mellizos.

Pero para llegar a todo, en vez de hacer pausa para desayunar en el trabajo lo que haré será parar a las 13h para comer. O lo hago así o sé que no comería casi ningún día, así que me traigo un tupper con cereales para ir picando en mi mesa y aguantar hasta esa hora para comer lo que sea.



Algunos prefieren, o necesitan, contratar un canguro o tirar siempre de abuelos para llevar y/o recoger a los niños, pero en nuestro caso preferimos reducir la jornada y hacerlo nosotros. Si quisimos tener hijos era para cuidarlos y criarlos nosotros, y aunque vayamos de culo a tope, lo preferimos así.

Por otro lado, intentamos que los mellis empiecen a responsabilizarse un poco de lo que tienen que llevar en la mochila del cole cada día de la semana y de la ropa que tienen que ponerse. Vale, solo tienen 3 años, pero igual que desde que empezaron a andar y a ser más conscientes les enseñamos a tirar sus pañales a la basura o llevar la ropa sucia a la lavadora, creo que deben colaborar en su logística del día a día.

Para eso monté un horario para cada uno y se lo colgué en sus armarios con lo que debe ir en la mochila y si toca la ropa de deporte.

El horario de X es en cartulina amarilla y el de A en cartulina azul, que son los colores que les pusieron en las medallas indentificativas de cada clase la primera semana de cole.



Como a esta edad los ímputs visuales son lo que reconocen hice el horario con dibujitos, pero le quise añadir los nombres de las cosas en letra de "palo", que es el tipo de letra que reconocen y que primero leerán para que vayan viendo como se escriben las cosas. Aun tardarán en aprender a leer, pero ya que estamos lo hacemos completito.

Por la tarde cuando llegan a casa les digo que día es el siguiente y hacemos un repaso para ver si está todo listo. Cuando acabamos, cuelgan la mochila y su chaqueta en el colgador de su habitación.

Por la mañana somo papá o yo los que añadimos el desayuno, porque eso sí que es tarea nuestra, y listos para ir al cole.

¿Vosotros como gestionáis el día a día? ¿Involucráis a los peques en estas tareas?

22/9/15

Adaptación a la guardería

Me gustaría hablaros de como intentar vivir la adaptación a la guardería de la manera menos traumática posible. Pero la adaptación nuestra, la de madres y padres.

Estamos en fechas de inicios de cursos. Algunos ya llevan dos semanas, otros una, y seguro que más de uno sufrirá esto dentro de unos meses.

Y sí, he dicho sufrir, porqué no nos vamos a engañar, las madres y los padres sufrimos.

Hay quién tiene muy claro que quiere que su hijo o hija vaya a la guardería. Hay quién los lleva porqué no tiene familiares con quién dejarlos. Hay quién cree que no tiene más remedio hacerlo.

Sea por lo que sea, si has decidido llevar a tu hijo o hija a la guardería, lo principal es que busques una guardería en la que te sientas cómodo, te guste el "estilo educativo", la manera de proceder.

No es lo mismo una guardería en la que no te permiten compartir el espacio con tus hijos, te dicen que te vayas rápido y no te despidas, que la adaptación no dure más de tres días, y que tengan a niños de dos años haciendo fichas, que una en la que te dejan pasarte un buen rato con los peques en clase, que la adaptación dure lo que necesite la criatura, y que aprendan experimentando.

Ambas son perfectamente válidas, pero creo que dejo claro cual es el modelo que a mí me gusta.

Si has encontrado una guardería que te gusta, grábatelo a fuego en tu pensamiento. Si tu mismo tienes dudas el peque no estará bien, y lo que necesitan es que les transmitamos seguridad y confianza, que les hagamos ver que es un sitio en el que estarán bien.

No nos gusta ver llorar a los niños, pero de alguna manera tienen que pasar su duelo y tienen que expresar sus sentimientos. Y si no lloran lo acabarán sacando de otra manera... Llorarán en casa por las tardes cuando vuelvan con papá y mamá, estarán más irritables o quejicas, comerán o dormirán peor... Tienen que sacar esa angustia.

Photo by Upsilon Andomedae

Les pasará, antes o después llorarán o estarán raros. Pero es cuestión de tiempo, y no creo que se bueno decirles todo el día que no deben llorar, porque a los pobres les añadimos más presión.

Pensad una cosa, si nosotros cuando estamos tristes o agobiados por algo lloramos, gritamos o nos enfadamos a la mínima, ¿por qué ellos no pueden hacerlo? ¿por qué les pedimos que escondan lo que sienten? ¿Verdad que nosotros nos sentimos mejor cuando nos desahogamos? Si nosotros que somos adultos y sabemos expresarnos hablando, seguimos desahogándonos muchas veces llorando, gritándole al viento o queriendo estar solos, dejemos que ellos también lo hagan, porque les ayudará a pasar mejor este trago.

N está en período de adaptación a la guardería. Los primeros días se pasó el poco rato que yo me iba llorando sin parar. Luego no lloraba tanto pero solo quería estar en brazos y la maestra no podía si quiera ni sentarse. Ahora llora cuando me voy y algún que otro rato, pero va a menos.

A mí también se me rompe el alma al dejarle llorando, y eso ha hecho que yo también llore, porqué yo también tengo que pasar mi duelo.

Pero cuando me quedo en la clase con él no se queda en mis brazos. Juega, descubre los diferentes rincones de la clase, y ya es capaz de acercarse a su maestra sin rechazarla.

Si hace eso mientras yo estoy allí me queda claro que el espacio le gusta, que se siente bien, y me eso es con lo que me quedo.

Que se quede sin llorar es cuestión de tiempo, porqué si el espacio le gusta estará bien, si no rechaza a la maestra es que no le tiene miedo y estará a gusto con ella.

Necesitan tiempo, igual que un adulto ante cualquier cambio en su vida. Hacedles saber lo mucho que les queréis, que aunque os vais un rato volveréis a buscarles y que en la guardería estarán bien, les cuidarán y mimarán mucho, y que dentro de poco descubrirán que jugar con otros niños es muy divertido.

Démosles tiempo. Démonos tiempo.


19/9/15

Cuentos

Tengo muchos posts pendientes, pero entre la vuelta de vacaciones y el inicio de adaptaciones (algunas inexistentes pero con problemas) a cole y guarde, no he tenido tiempo ni de sentarme delante del PC más de 10min y ha sido para resolver temas del trabajo.

Uno de los post que hace tiempo que quería escribir es el de los cuentos que les ha ido regalando la gente a los mellis para el cumpleaños.

Aprovechando que nosotros les montamos el rincón de lectura, le pedimos a familiares y amigos que en vez de juguetes les regalasen libros.

Entre los que han caído hay de diferente índole, clásicos de toda la vida, sobre emociones y algunos que no conocíamos y son preciosos.

Entre los clásicos los que más han triunfado son los siguientes:





En esta casa somos muy fans de Pilarín Bayés y encontrar una recopilación de los cuentos de siempre ilustrados por ella fue un gran hallazgo.

El Patufet les encanta, en la guardería se lo explicaban muchas veces porque además del cuento en sí, incluye canción y rima.

Y la Caperucita la recrean ellos con títeres mientras se lo explicamos y es de lo más divertido.

Los que veis con el margen rojo son de la editorial RBA y están muy bien para primeros lectores, ya que en la parte de abajo de las páginas con texto tiene imágenes de elementos del cuento con sus nombre en letra de imprenta y en letra de caligrafía o redonda.

Sobre emociones tenemos a Anna Llenas y el Emocionario:



Nuestro ya comentadísimo Monstruo de Colores, pero esta vez en la preciosa edición con pop-ups, y Te Quiero (Casi Siempre) de Anna Llenas. En esta casa es un gran referente cuanto libros infantiles para tratar emociones.

El Emocionario aun no lo veo adecuado para la edad de los mellis, pero me ha gustado mucho leerlo. Las ilustraciones me han encantado y la forma de relacionar una emoción o sentimiento con otro me parece genial. Os lo recomiendo incluso para adultos.

Y tengo que destacar esta preciosidad de libro con pop-ups:



De la editorial Combel, que tiene varios de este estilo e incluso una pequeña colección de cuentos clásicos cortitos, pero éste es precioso.

Muchas veces me encuentro libros bonitos de pop-up cuya historia no tiene un hilo conductor y que cada página explica cosas diferentes, pero este además de lo bonito que es tiene una historia bien chula de piratas. La madrina de A la acertó de pleno, porqué a A los piratas y Sant Jordi le chiflan.



Y como hablamos de cuentos añado una moraleja al post: no siempre es necesario regalar juguetes a los niños. Regalar cuentos es una gran opción porqué además de introducirles en el hábito de la lectura hacemos que padres e hijos pasen tiempo juntos, disfrutando de una historia que nos hace volar la imaginación y llegar hasta las nubes con quién más queremos.



14/9/15

Llegó el día

Hoy habéis empezado los tres el curso.

A y X, ya vais al P3, o como decimos en casa, al cole de grans.

Llevamos todo el verano explicando que en el nuevo colegio iréis cada uno a una clase, con una maestra y compañeros diferentes.

Hoy, vuestro primer día en ese inmenso colegio, os hemos tenido dejar en la puerta de vuestras aulas. Más bien, os ha tenido que dejar papá. Con tanta gente no he podido entrar al llevar a N en el cochecito, y creo que ha sido mejor que no entrase.

X, entrabas con la cabeza baja y sollozando. A, empezabas a ponerte nervioso en la puerta y a decirle a papi que él también debía entrar contigo.

Papá, al ver que X parecía que lo llevaba peor ha decidido que todos fueseis primero a la clase de A. Al llegar allí y no poder pasar de la puerta, A, has empezado a gritar que querías a papá, y lo mismo le ha pasado a X al llegar a su aula.

Yo estaba en la puerta y solo de pensar que lloraríais casi me pongo a llorar yo. Al confirmarme papá que estábais gritando se me ha encogido el corazón.

En la horita de adaptación de N en la guardería, en un entorno para nosotros impecable, tanto por acogedoras las clases, como por la confianza con la maestra, solo pensaba en vosotros. Deseaba con todas mis fuerzas que estuvieseis bien. Que ojalá nos permitiesen compartir un ratito cada día de esta semana, vuestra clase.

Al recogeros al mediodía he sentido un gran alivio al veros salir felices y que nos dijeráis que queríais quedaros a comer allí, que lo habéis pasado muy bien.

Mañana también pensábamos recogeros a mediodía, pero por elección vuestra ya os quedaréis a comer, dormir y hasta las cinco de la tarde.

Me alegro de que os gusten vuestras clases, que no os añoréis y que os hayáis encontrado en el patio y compartais ese espacio de tiempo.

Si sois felices, papá y yo también lo somos.

Os quiero.

12/9/15

Refugees Welcome

No, no acostumbro a escribir cosas ajenas al mundo maternal, pero creo que de alguna manera ésto está relacionado.

Antes de que alguien me diga que no me meta si no acojo a Refugiados en mi casa diré que no puedo hacerlo. Mi condición económica ahora mismo no lo permite, además de no disponer de mucho espacio.

Pero que no pueda acoger en mi casa a estas personar no quiere decir que no pueda ayudarles.

Lo primero que quiero explicar, y que parece que mucha gente no acaba de entender, es que esa pobre gente no deja su país para venir a los nuestros en busca de trabajo, aunque si viniesen por ello sería igual de aceptable. ¡Vienen huyendo de una guerra! Les están matando y la única manera que tienen de intentar salvarse es dejar sus casas, su entorno, sus trabajos y familias.

El Sistema que debería protegerles ha fallado estrepitósamente e irse ha sido y es su única salida.

¿Qué no conozco de primera mano lo que allí pasa? Os equivocáis. He tenido la desgracia, y digo desgracia porqué eso no debería pasar nunca, no por conocerlo, de oir de primera mano el testimonio de una familia que llegó a mi barrio el pasado curso.

La abuela era catalana y por eso pudieron venir de manera legal, sin tener que pasar mil penurias para poder llegar a una tierra sin guerra. Pero lo que llevaban en sus mentes y corazones eran heridas difíciles de cicatrizar.

No pondré los nombres de los niños, pero sus iniciales son M y S. M es una niña que ahora tiene 3 años, S un niño de la misma edad. M tiene padre, madre y 3 hermanos mayores. S es su sobrino, hijo de una hermana que ya no está.

A los padres de S los mataron a tiros delante de sus ojos. A él no se molestaron en matarle pensando que moriría solo. Por suerte sus abuelos lo salvaron.

Los padres de M decidieron que eso no podía volver a suceder en su familia y que debían ponerlos a todos a salvo.

Él tenía un buen trabajo y ella era ama de casa, pero lo dejaron todo atrás para salvarse, para dejar de oir tiros y bombas.

Ahora él no encuentra trabajo y es quién se ocupa de la casa y ella quién trabaja limpiando y lleva el dinero a casa.

Se han tragado sus costumbres y sentido del honor, han cambiado sus papeles en la vida. Se han adaptado a la vida aquí y tirado adelante como han podido, dejándose ayudar pero sin abusar de nada, os lo aseguro.

M y S llegaron con caras tristes y asustados, en plena fiesta mayor del barrio y escondiéndose cada vez que oían un petardo.

Ahora M y S son felices, juegan con todos y rien.

Si no puedes acoger a refugiados en tu casa, dona ropa, comida o lo que puedas. Apoya campañas como #VolemAcollir, haz de voluntario... Cualquier ayuda es poca.



Nuestros abuelos y bisabuelos, tíos, familiares lejanos, también huyeron, emigraron y pidieron ayuda para salvar a sus familias.

¿Qué harías tú en su lugar? Yo lo tengo claro.


4/9/15

Vacances en família Xanascat

Este verano hemos tenido la suerte de poder disfrutar del programa Vacances en Família de la Red de Albergues de Cataluña, más conocida cómo Xanascat.

Varios conocidos nos habían hablado muy bien de este programa y quisimos probar suerte.

Digo probar suerte porqué hay un número concreto de plazas, porqué están subvencionadas en parte, y se apuntan tantísimas familias que eliges 5 opciones de destino y fecha, se te asigna un número aleatorio y se van llenando las plazas a partir de ese número.

Creo que lo he explicado fatal, pero en la web de Xanascat tenéis las bases muy bien explicadas.

Pusimos como primera opción el albergue del Pic de l'Àliga, y ¡nos tocó!

No sé si es el mejor destino que se puede escoger yendo con tres niños tan pequeños, porque no se puede llegar hasta allí en conche, pero conseguimos apañarnos.

Este albergue está situado en la Vall de Núria, dónde se puede llegar con un tren Cremallera o andando desde Queralbs. Os podéis imaginar que nuestra elección estaba clara.

A los mellis les encanto el viaje en Cremallera, y se pasaron el viaje cantando "un tren petitó, que corria que corria, un tren petitó, que corria sense por. Qui vulgui pujar que s'afanyi que s'afanyi, qui vulgui pujar, que s'afanyi que se'n va".

Cuando digo todo el viaje, es todo el viaje. Pero se añadieron a la canción un par de niños más.



Al llegar arriba estaba a punto de llover y nos encontramos, literalmente, dentro de las nubes.


Apenas se veía nada, hacía frío y se veía que iba a caer el chaparrón, así que fuimos directo a buscar el Land Rover para llegar al albergue porque no estaba el tiempo para pasear.

Nos atendieron rápido y junto con las llaves de la habitación nos explicaron las normal básicas del alberguista e información sobre las actividades que había preparadas para los niños durante dos tardes y dos noches.

La comida del albergue muy buena, casera y recién hecha. La única pega son los horarios... El desayuno era de 8:30 a 9:30, comida a las 13:30 y la cena a las 20h. Para mi, yendo con niños pequeños, el horario de desayuno y comida es algo tarde.

Los mellis, al ver literas con barandillas quisieron dormir arriba. Toda una aventura para ellos y no paraban de contarles a los abuelos por teléfono que podían dormir arriba porque ya eran muy grandes.


Las habitaciones que te asignan en este programa son solo para tu familia y con baño dentro de la habitación. Además albergues como el del Pic de l'Àliga, que son de difícil acceso cuentan con cunas de viaje para no tener que llevarla.

La primera tarde la pasamos en una sala de juegos de que dispone el albergue, porque entre la lluvia y el granizo como que no íbamos a salir. Pero allí se pasaron la tarde la mar de felices.


El segundo día por la mañana hizo buen tiempo y pudimos bajar al valle a pasear por allí, ver vacas, el lago...




Por la tarde el tiempo se torció y se tapó mucho otra vez, pero mientras los mellis y el papi hacían la siesta yo me metí a N en la ergobaby y me fui a andar una horita. No sé a vosotros, pero a mi la montaña me da mucha paz y andar solo oyendo mis pasos contra la arena y las piedras me ayuda a relajarme, olvidarme del mundo.


A las 17h fui a despertar a los mellis porqué iban a empezar las actividades que habían preparado Mireia y Cristina, dos monitoras estupendas que tiene una memoria alucinante, porque a los cinco minutos se sabían el nombre de todos los niños y niñas.

Hicieron algún juego para conocerse fuera y luego pasaron a hacer talleres en una sala del albergue. El primer día de actividades tocó marionetas y el segundo máscaras.


Después de la cena también tenían preparados juegos para acabar de cansar a los niños antes de irse a dormir.

Y nos aprendimos la canción de la Sandía, con la que A aun se parte de risa cuando la oye.

A parte de hacer excursiones andando y ver rincones de postal por doquier, en el valle han montado una zona de granja, un gran espacio lúdico de toboganes, cochecitos, etc. para los niños, y una hípica se encarga de preparar paseos en pony y caballos.

Personalmente, todo eso es lo que menos me gustó, porque se pierde la esencia de la montaña al montar un parque de atracciones.... Prefiero las imágenes de postal que nos encontramos al caminar, y eso que los mellis no estaban muy por la labor de andar demasiado.



Y por supuesto, me quedo con los momentos entre el Santuario y el lago, haciendo la croqueta en la hierba o viendo al helicóptero.




Si no habéis participado nunca en Vacances en Família, no lo dudéis, es una gran oportunidad.

Aprovecho para agradecer al personal del albergue, a Cris y Mireia, y a los conductores del Land Rover, la atención que nos prestaron, su simpatía y su bien hacer.

El próximo año probaremos suerte de nuevo. Y mientras tanto puede que nos dejemos caer por algún albergue más.

2/9/15

Septiembre

¡Hola a tod@s!

Por aquí aun andamos de vacaciones pero hemos vuelto a la Ciudad Condal y reconectado con el mundo 2.0.

No nos tengáis envidia por estar aun de vacaciones, que aquí la menda pringó más de la mitad de agosto.

Le decimos adiós a las vacaciones fuera de la ciudad, que este verano, por primera vez, han tenido parte fuera de casas familiares. Pero esto os lo contaré en un post dentro de unos días.

También por primera vez, hemos roto las rutinas de horarios de los mellis (y por tanto de N) para poder disfrutar un poco más de las noches del verano y levantarnos algo más tarde.

Ha sido un verano diferente. Con lo mellis algo más autónomos es más fácil hacer cosas y empezamos a disfrutar más del ocio fuera del ámbito familiar. Aunque reconozco que ir a casa de abuelos va de lujo porqué nos ahorramos cocinar y hemos vuelto a Barcelona con casi toda la ropa limpia.

No os negaré que para mi, septiembre se presenta movidito... Ayer muchos hablábais de las pilas cargadas, pero yo no sé que es eso. Ciertos problemas familiares y mis míticos problemas laborales no me permiten dejar la mente en blanco y este mes será algo complicado por todo eso y porque este año el inicio en el cole de "grandes" puede ser difícil para los mellis, ha hecho que me cueste muy mucho volver a la ciudad y que ya tenga ganas de desaparecer.

Creedme, es más fácil pasar los días en un albergue de montaña con tres niños que encontrar la motivación para volver. Pero intentaremos pintarnos una sonrisa, subirnos a los zancos y ponerle buena cara a lo que tenga que acontecer.



En breve os desgrano mi verano. Bienvenidos a la rutina