28/5/15

Ja Tenim Un Fill

Os sonará raro el título, pero os voy a explicar qué significa y porqué está en catalán.

Ja Tenim Un Fill (ya tenemos un hijo, por si alguien no lo había entendido) es un programa de "encuentro" familiar que ofrecen algunos CAP (Centro de Atención Primaria) en la ciudad de Barcelona.

Cuando nacieron los mellizos no tuve la oportunidad de ir por falta de plazas, así que con N me apunté estando aun embarazada para reservarme una plaza a partir de enero.

Se trata de una reunión de madres, y padres si quieren ir, con sus bebés dirigida, o mejor dicho guiada, por Maite, educadora de infantil, y Alicia, enfermera de pediatría, en el caso del CAP Poblenou. Las dos más majas no pueden ser.

La dinámica consiste en sentarnos en unas colchonetas formando un círculo con nuestros bebés delante con unos cestos de los tesoros (escribiré un post al respecto) con los que jugar y en que cada mami explique como le ha ido la semana con su bebé. Rutina de sueño, alimentación, juego...Y que exponga sus dudas y preocupaciones al respecto.

Principalmente esas dudas las aclaran entre Educadora y Enfermera, pero a medida que avanza la "rueda" compruebas que todas pasamos más o menos por lo mismo, cada una cuentas su experiencia al respecto y desdramatizas esas situaciones, dándote cuenta de que no lo estás haciendo mal, simplemente las cosas no son tan sencillas como parece en las películas, y que con tiempo y paciencia todo se supera y fluye.

Educadora y Enfermera no sólo te resuelven dudas sobre qué hacer cuando tu bebé se resfría por primera vez, aparecen problemas con la lactancia materna, como introducir la alimentación alimentaria o como debe evolucionar el desarrollo de tu bebé, siempre al ritmo de cada uno y sin forzar. Si no eres primeriza te ayudan con los conflictos que la llegada del bebé puede traer a los hermanitos mayores, y además te enseñan "canciones de falda" y te organizan el desayuno.

La re-incorporación al trabajo es el principal motivo por el que se acaba nuestro paso por Ja tenim un fill, y de golpe echas mucho de menos esas mañanas de los martes (en mi caso) en que el tiempo era exclusivo para charlar de ti y tu bebé. De reír o llorar en compañía de mujeres que son igual que tu. Pero la tecnología nos ha permitido seguir con Ja tenim un fill vía whatsapp. Mantener el contacto con el resto de mamis a cualquier hora del día o la noche.

No tenemos a Maite o Alicia, que nos invitan a ir siempre que lo necesitemos, pero nos tenemos las unas a las otras, y siempre acabamos haciendo esa ronda cuando a alguna le acude una duda, aunque sea por escrito.

Nos ha servido para hacer red de barrio, para encontrar a alguien con quien tomar un café o bajar al parque. Y algunas de nosotras nos encontraremos en las futuras guarderías de nuestros peques.

Si eres de Barcelona te animo a ir a tu CAP a informarte sobre este maravilloso programa. A conocer a Maite y Alicia o sus homólogas en el CAP que os toque. Te será de gran ayuda en tu post-parto y el incio de la crianza de tus hijos.

26/5/15

Operación Pañal

Acabo de descubrir el carnaval de posts que hay en Madresfera sobre ese gran hito que acostumbra a suceder a partir de los dos años y con la llegada del buen tiempo. Lo que comúnmente llamamos OPERACIÓN PAÑAL.

Por estos lares creo que acabamos de superar con éxito dicha operación en modo diurno y nocturno con los mellis. A N le quedan muchos pañales por ensuciar aun.

Si os soy sincera, con X estuvimos apunto de conseguirlo el verano pasado, cuando tenía 22 meses, pero la mudanza de piso y los cambios de casa constantes durante las vacaciones nos hicieron abortar la operación.

X llevaba un par de meses haciendo muchos pipís en el orinal, tanto en casa como en la guardería, pero los cambios de escenario hacían que se despistase o no teníamos orinal y no quería hacerlo en el váter grande. Además aun era pequeña.

Así que decidimos posponerlo hasta esta primavera, con la llegada del buen tiempo (lo que implica menos capas de ropa) y con todos más adaptados al ritmo que marca ser familia numerosa. Tampoco queríamos añadirles más presión justo después de la llegada de N.

Mientras tanto, desde el verano pasado hasta esta semana santa les íbamos incitando a hacer sus necesidades en el orinal para que se fuesen animando a hacerlo solos, y montando casi una fiesta cada vez que se pasaban la tarde con el pañal seco, o en el caso de X, directamente sin pañal.

Al volver de semana santa quitamos pañales durante el día. Por la noche seguimos poniéndolos por seguridad.

La operación pañal de X ha sido un éxito rotundo desde el primer día. Apenas ha tenido cuatro escapes de pipí en mes y medio, y dos de ellos han sido a propósito al ver que A recibía atención personalizada unos minutos cuando se lo hacía encima.

Con A ha costado más, pero también es cierto que ha pasado bastante del tema orinal hasta que le quitamos el pañal. Además fue quitárselo y coger la varicela, con lo que todo se ha retrasado, pero lleva una semana sin escapes.

A pilló rápido el tema pipí, y solo se le escapan cuando está tan metido en un juego que ni te oye al hablarle. En cambio las cacas ha costado mucho más.

Le preguntábamos donde se tenían que hacer las cacas y te respondía "aquí" señalando el calzoncillo.

Según la maestra de la guardería (cada día soy más fan de las pobres maestras y la santa paciencia que tienen), las cacas siempre cuestan más de controlar. Primero porque cuando se dan cuenta ya están saliendo, y segundo porque al hacerlas en el wc a veces desaparecen y no entienden el por qué.

En resumen, no ha sido tan dramático como cabía esperar ni hemos lavado mucha más ropa de la normal, pero os aviso de que limpiar una caca es más difícil cuando se la hacen en las braguitas o calzoncillos que en el pañal.

Sabéis que no soy de dar consejos, si no de contar mi experiencia, pero si me lo permitís os diré que no tengáis prisa, que cada niño lleva un ritmo y todo irá mejor si afrontáis la operación pañal cuando los peques ya os pidan hacer algún pipí en el baño que no si marcáis una fecha sin que tengan el más mínimo interés.

La operación pañal en modo nocturno tampoco ha sido tan difícil superarla. Ha habido un par de escapes en noches de mucho calor porque han pedido mucha agua durante la noche, pero no hemos tenido que cambiar sábanas más que eso, un par de días.

Si hace días que se levantan secos podéis quitar el pañal de la noche sin problemas.

Os dejo una lista de cuentos que os pueden servir para explicar a los peques donde hay que hacer el pipí y la caca. Son en catalán pero supongo que deben tener la versión en castellano.



22/5/15

Post-parto ¿qué es y cuánto dura?

¿Cómo veis/entendéis vosotros o vosotras el post-parto?

Incluyo al género masculino porque también lo sufren, aunque tengan un papel secundario.

Yo lo definiría como un período duro, ¡muy duro!

Acabas de parir una, dos o incluso más criaturas. Hace ya un tiempo que no duermes bien porque la barriga hacía que no supieses como ponerte, te levantabas veinte veces para ir al baño, etc.; así que lo de dormir poco ya no es algo nuevo, pero ahora además le añades los desvelos de la crianza.

Tus hormonas son una auténtica revolución y tu estado anímico una montaña rusa con más subidas y bajadas que el Shambala de PortAventura.

Igual ríes que lloras, te ves preciosa o piensas que te has quedado como una foca, sabes que eres la mejor madre que pueden tener tus hijos o de golpe no te ves capaz de sacarles adelante.

Hay días que tienes muchas energías y otro no encuentras la suficiente para levantarte y afrontar el día.

Tu cuerpo ha pasado por un duro trance y te duelen muchas cosas. Y si encima has sufrido una cesárea esto aún dura más, y el simple hecho de incorporarte de la cama puede ser un suplicio.

A todo esto, además, todo tu entorno te bombardea a consejos que en realidad no solo no necesitas sino que pueden minar la confianza que tienes en ti misma.

Yo solo doy un consejo: lo que tú pienses y creas es la mejor opción siempre. Así que dadle la razón como a los locos a quién te intente hacer cambiar de opinión.

Para mí el post-parto dura hasta que una misma se ve bien emocionalmente hablando.

¿Y cuánto dura esto? Pues depende…

Mi post-parto de los mellizos considero que duró menos que la cuarentena. En cambio el post-parto de N aun loveo vigente y está a punto de cumplir 7 meses.

Lo único que puedo deciros es que es un proceso que hay que pasar y que no es eterno.

Si la parte de no encontrar la energía suficiente para levantaros de la cama y afrontar un nuevo día se repite día tras día, no te avergüences, habla de ello y vé al médico. Las depresiones post-parto existen de verdad y no tienes por qué pasarla sola.

Ojo, tener ganas de llorar de vez en cuando no quiere decir que tengas depresión. Todo proceso de cambio cuesta de afrontar y nos hace tener momentos en los que decaemos, y la maternidad es un cambio muy grande en nuestra vida.


Yo siempre agradeceré hasta el infinito el apoyo de la tribu 2.0 y no sé qué habría sido de mí sin twitter, porqué hablar de lo que nos reconcome con alguien que ha pasado por lo mismo, ayuda, ¡y mucho!

18/5/15

BAF 15 - Allí estuvimos

Quiero dedicar una entrada a nuestro paso por el BAF (Bloggers And Family por si alguno aun no sabe lo que quieren decir esas siglas) de este año.



El sábado por la mañana no pude ir, así que me perdí un taller chulísimo de scrap que montó Inspiraarte y me quedé sin mi agenda 2.0, pero cogeré ideas.

Llegué a tiempo de la charla sobre "Compartir en Redes Sociales" de David Lay, de Y Papá También. Allí aprendí cómo analizar si mis publicaciones llegan al público que deberían, que es mejor escribir mensajes diferentes para cada red social ya que tienen públicos diferentes, y que los links que nos llevan de una red social a otra no gustan. Esto ha sido un descanso, porqué pensaba que la única a la que no le gustaba era a mí.

A continuación llegó Vanesa, de La Orquídea Dichosa, y nos expuso una clase de SEO de lo más amena y entendedora. Qué le gusta a Google y cómo le gusta son las claves, pasando por no racanear links, reescribir nuestros post, volver a compartir los que han tenido más impacto y el buen uso de las keywords.

Aunque me quedo con la gran moraleja de "El mejor SEO es NO HACER SEO".

Cuando salí de las charlas habían llegado mis niños y me dediqué a jugar un ratito con ellos, que para eso el BAF también es un encuentro familiar y había que disfrutar de la Zona Kids.

Descubrimos Granja Aventura Park. Un gran descubrimiento, que a parte de permitirnos plantar unas lechuguitas, nos dejó con las ganas de visitar sus instalaciones, a las que no dudo que iremos algún día.



Con la Fundació Pere Tarrés, de la que espero ganar el concurso de Vacaciones en Familia (por pedir que no quede), pintamos medallas tan chulas como ésta.



Nos pasamos por el stand de Jumping Clay Poblenou y tras quedar maravillados con las obras de arte que pueden llegar a hacer, y que yo pienso conseguir recrear algún día, nos trajimos a casa esta abejita de ojos saltones tan graciosa.



Y los mellis disfrutaron muchísimo con el cuentacuentos de La Maleta de Lili. A participó dándolo todo como el gran futuro artista que es.



Nos fuimos a casa habiendo probado los nuevos Yogurines de Hero, sin los que los mellis ya no pueden vivir, y con botellas de FontVella que mis hijos cambiaron de nombre de The Avengers a Sant Jordi.



El domingo por la mañana fue día de conocer marcas y artesanos.

Quiero destacar a Minimy y sus regalos preciosos para Bebés y Novias y Comuniones. Todo hecho a mano, con la mejor de las calidades y sobretodo con muy buen gusto y delicadeza.




Después, cuatro liantas, nos montamos una Crop a la que no dudó en apuntarse Instax en cuanto la propusimos por twitter apenas tres días antes del evento.



Gracias a Instax LaMamaFaElQuePot, Inspiraarte, Mamá Oveja y una servidora nos llevamos a casa una tarjeta hecha de scrapbook con una de sus fotos molonas. Y yo no pude dejar de usar uno de los tags tan bonitos que nos regaló SelfPackaging.




No puedo dejarme por mencionar el gran taller que nos impartió Ruth sobre empoderamiento. Me removió muchas cosas que llevaba guardadas desde hace muchísimos años en mi interior y que me autoproducen un daño que no tiene sentido.



Desde hoy camino con la cabeza más alta, con los pensamientos más claros y con el convencimiento de que Molo Mil.

Espero que me dure el efecto los 21 días que nos propuso y no decaer. Mejor dicho, no lo espero, ¡lo conseguiré!

Por la tarde tuve mi primer contacto con la máquina de coser y gracias a la inestimable ayuda de Annabel la pizarra enrollable tiene un lado que no me da vergüenza enseñaros.




Hasta aquí mi paso por el BAF, en el que además de aprender muchas cosas, he puesto cara a mucha gente, así que encantada de haberos conocido y haber podido compartir estos ratitos en el mundo 1.0.

13/5/15

Derechos del recién nacido (prematuro o no)

Buenos días,

Ayer me enteré que un colega fue padre de unos preciosos mellizos que han tenido que quedarse ingresados en la unidad neonatal, o lo que llamamos UCIN, de la Clínica del Pilar de Barcelona, por temas respiratorios. No están graves pero tendrán que quedarse allí unos días.

Todo normal hasta ahí, pero ha vuelto a mi cabeza toda nuestra experiencia tras el parto de mis mellizos y el ingreso durante 26 días de X y se me ha puesto la carne de gallina al saber el arcaico protocolo que tiene la Clínica del Pilar en su unidad neonatal.

Pues resulta que la UCIN, neonatos, o unidad neonatal, como queráis llamarle, ¡no permite el acceso durante las 24h del día a los padres/madres/tutores legales de los niños allí ingresados!

Solo les dejan estar acompañando a sus hijos durante 30-45 minutos cada 3 horas (las magníficas tomas pautadas que siguen algunos centros aun).

A ver señores, ¿no conocen los derechos de los niños? ¿Y la carta europea de los niños y niñas hospitalizados? ¿Y el decálogo de los derechos de los niños prematuros de UNICEF?

Pues no, no deben conocerlo. Y si lo conocen aun me parece más grave todo porqué quiere decir que se lo pasan por el forro de los pantalones, hablando suavemente...

Aquí os incluyo las capturas de pantalla de dicha carta y dicho decálogo, de los que tenéis los links dos párrafos más arriba:




Que en pleno siglo XXI, con lo demostradísimos que están los beneficios del contacto piel con piel de los bebés con sus padres me parece increíble que no se permita el acceso libre a algunas unidades neonatales de este país.

Yo sé lo que es que te saquen a tus hijos por cesárea, despertar en una habitación de hospital y no tener a tus hijos ni en tu vientre ni a tu lado en sus cunitas, tener que esperar horas por culpa de la herida de la cesárea para al fin poder ver a tus hijos... Pero no sé lo que debe suponer tener que estar mirando el reloj para poder cruzar una puerta que te separa de los pequeños y luego cronometrar el tiempo que te permiten estar junto a ellos.

Vuelvo al post que escribí hace unos días sobre los instintos que debemos empoderar. Estaba escrito a otro nivel muy distinto, pero lo veo perfectamente aplicable a esta separación forzosa que a veces nos imponen.

Los padres sabemos que es lo mejor para nuestros hijos, y seguro que les es mucho más beneficioso sentirnos con ellos, oir nuestra voz e incluso el latido de nuestro corazón, que no sabernos al otro lado de una pared, estar solos en una incubadora o cuna sin nuestro contacto y rodeados de los pitidos de los monitores. Es nuestro derecho y nuestro deber participar activamente en sus cuidados básicos (no les pondremos una vía, pero podemos cambiarles el pañal en cualquier momento y así las enfermeras pueden estar por lo que deben estar).

Está demostrado que el piel con piel ayuda a recuperarse y a evolucionar más rápidamente a los niños prematuros y enfermos.

La separación temprana de madre y bebés influye mucho en como se establece el vínculo entre ellos y ya no hablemos de lo que dificulta llevar adelante la lactancia materna.

Hay que luchar porqué todos los servicios neonatales tengan sus puertas abierta 24h al día, 7 días a la semana, 365 o 366 días al año. Por eso animo desde aquí a qué todos los que os encontréis con este tipo de protocolos arcaicos que no os resignéis y lo acatéis, que presentéis quejas a las direcciones de las clínicas donde esto aun sucede.

Me enciendo con estas situaciones, no puedo evitarlo.

Añado al post otro pantallazo de las Recomendaciones basadas en pruebas y buenas práctica en los Cuidados del Recién Nacido, que ha tenido a bien facilitarme la AEPAP.


Más claro no puede quedar, ¿no?

LUCHEMOS POR UN CAMBIO


PD: Me consta que en la Clínica Teknon de Barcelona tampoco tienen política de puertas abiertas en neonatos.

8/5/15

La lactancia de X

La lactancia de X empezó en muy malas condiciones. La de A nunca empezó.

Nacieron por cesárea a las 36 semanas de gestación; X con 1’630kg, A con 2’330kg.

Tal cual salieron me los sacaron, se los llevaron corriendo a la UCIN. Por suerte no les pasaba nada, solo eran pequeños y A, en el fondo no lo era tanto, por lo que sigo sin saber por qué fue a la UCIN si ni siquiera estuvo en la incubadora.
X era muy pequeñita, lo que llaman un caso CIR, las siglas de Crecimiento Intrauterino Retardado.

Esa misma noche, empezaron a darles biberón cada tres horas. A empezó con 10ml; X con 5ml y una vía para evitar una hipoglucemia.

Por la cesárea yo no pude ir a verles hasta pasadas unas 17h después de nacer, y por tanto eso de estimular la lactancia de manera temprana fue impensable.

Cuando conseguí ir a la UCIN me explicaron cómo usar el sacaleches y las pautas de conservación de la leche materna. Allí las tomas eran pautadas cada tres horas y si no podía estar para intentar dar el pecho, como mínimo tomarían leche materna.

Empecé intentando amamantar a A (era el “grande” y debía facilitarle el trabajo a X) pero no hubo manera de que se cogiese al pecho. Los tres primeros biberones le habían hecho perder todo el instinto de mamar.

Con X me dijeron que probase, pero que sería difícil que se cogiese al pecho porqué era muy peque, se cansaría… Pero fue cogerla y ella solita, a cabezazos, bajar hasta el pecho  y tener un agarre perfecto. Ni dolor, ni grietas, ni nada malo de lo que te puedan explicar en un inicio de la lactancia.




Los cinco días que estuve en el hospital pasaba las horas entre la UCIN y la butaca de mi habitación sacaleches en mano. A las visitas no les hacíamos caso y solo nos veían a través de un cristal.

El día que nos fuimos con A a casa y la dejamos allí, aparte de partírseme el corazón y llorar mucho, empezó la hazaña de hacer turnos de hospital, intentar reposar para que se curase la cicatriz de la cesárea y sacarme leche ocho veces al día.

Mis sesiones de sacaleches duraban casi una hora cada vez para sacar apenas 120ml de leche. Eso, durante 21 días, son muchas horas sintiéndome una vaca encerrada en una granja.

Pero esas horas significaban que X tuviese leche materna cuando yo no estaba disponible, aunque si del pecho se zampaba 80ml en cinco minutos (eso decía la doble pesada de cada toma), del bibe se tomaba 40ml en 15 minutos, y quejándose.

Fueron 21 días de lactancia “diferida”, pero al llegar a casa no aceptó ni un biberón, e incluso se olvidó de cómo se succionaba ese trasto de plástico que tanto le gustaba a su hermano.

Su lactancia materna fue exclusiva hasta los 6 meses, y ha seguido sin exclusividad hasta el pasado domingo, con 33 meses.

Cuando dejé a los mellis con la canguro al reincorporarme al trabajo, al volver a casa lo primero que hacía era venir hasta mí y estirarme la camiseta.

En verano ir en bikini era un reclamo de “teta disponible” constante.

No os negaré que tuvo una fase en que quiso pasarse las noches durmiendo con la teta en la boca, pero ya tenía 15 meses y me negué… Le ofrecí leche o agua a cambio y acabó aceptando que no podíamos seguir así, o mejor dicho, yo no lo consentía. Necesitaba dormir o no aguantaba el ritmo de los dos bebés.

Poco después llegó el embarazo de N, durante el que esperaba un destete natural que no llegó.



La producción bajó, yo estaba dolorida, pero aguanté y ella no pensó nunca en dejar el pecho.

Le fui explicando que N también comería teta porque no tendría dientes para poder comer otras cosas. Así la preparaba para compartir algo que hasta el momento había sido solo para ella.

Esa explicación nos ha ayudado mucho durante la lactancia en tándem, la verdad, porque ha minimizado mucho posibles berrinches por querer teta cuando estaba comiendo su hermano pequeño, y además ha hecho que ni se les pasase por la cabeza intentar darle de comer algo que no podía.



Después fui yo quien tuvo que aguantar comentarios del estilo “le quita la comida a su hermano”, “es demasiado mayor para mamar”, “no sé cómo aguantas tener a los dos al pecho”, “se te quedarán las tetas como calcetines”… Comentarios desacertados donde los haya. Pero X mientras, disfrutaba con la sobreproducción de leche.

De un par de meses hacia aquí me costaba darle pecho, no me apetecía, intentaba ponerle excusas para que no mamase… En fin, intentaba forzar un destete, y lo único que conseguía eran cabreos tanto por su parte como por el mío.

Al final decidí explicarle que dejaría la teta en una fecha concreta, sin ponerle trabas hasta que llegase el día.

Ella misma ya me decía que solo tomaba de una teta y que N de las dos porque no comía otras cosas.

Así que llegó el domingo y nos hicimos la foto de su última toma.



El lunes cambiamos la teta por un vaso de leche, y no ha vuelto a insistir.


La lactancia de X ha llegado a su fin. Una lactancia preciosa, sin problemas de ningún tipo y que nos ha permitido establecer un vínculo único.



4/5/15

Reseña: Los Gemelos Tapper Se Declaran La Guerra

Es bien sabido que me gusta leer, que a todos los de casa nos gusta leer. Los mellis no hay tarde no cojan un cuento y te pidan que se lo leas (puede incluso que lo leamos diez veces seguidas) o intenten explicárselo uno al otro, e incluso N se entretiene como el que más con sus libros de tela.

Por eso, cuando desde Madresfera surgió la oportunidad de colaborar con Boolino reseñando libros no dudé en apuntarme.

Y aquí viene nuestra primera reseña, o en este caso mi primera reseña, ya que en esta ocasión el libro lo recomiendo para niños a partir de 10 años y no puedo explicaros las reacciones que han tenido mis hijos con él.

Se trata de Los Gemelos Tapper Se Declaran la Guerra de Geoff Rodkey, de la editorial RBA.

No os asustéis con el título, ya que la Guerra no implica una pelea con golpes físicos entre los hermanos.

No os explicaré demasiado la historia porqué es la mar de divertida y perdería la gracia si os hincho a spoilers, pero todo empieza cuando Reese, sin querer, deja en ridículo a su hermana Claudia en la cafetería del colegio, delante de todos sus amigos y compañeros.

A partir de ahí, con una gran inventiva e alarde de inteligencia, los mellizos empiezan a tejer planes de venganza entre ellos cada vez que uno se la juega al otro.

Leyéndolo, no he podido evitar pensar en la que se nos viene encima cuando los nuestros mellizos crezcan, viendo como son capaces de chincharse ahora que tienen dos años y medio…

El libro está escrito de manera que Claudia intenta relatar la historia en forma de crónica de sucesos, pero dejando intervenir al resto de personajes, e incluyendo, incluso, las conversaciones por mensajería móvil de sus padres. ¿Quién no ha mandado decenas de whatsapps a su pareja por algo que ha sucedido con sus hijos?

Os preguntaréis porqué recomiendo el ibro a partir de los 10 años y voy a intentar explicarme de la mejor manera posible.

Primero, por estar escrito en letra de imprenta y por su extensión, 240 páginas.
A mí entender, los niños ya deber tener cierta fluidez lectora para afrontar un libro que para ellos es muy largo, y con tanto cambio de forma narrativa (de explicación a diálogo).

Segundo, por la temática que trata.

En el fondo, aborda, de una manera sencilla el bullying y el ciber-acoso.

Narra como a partir de lo que para alguien puede parecer una pequeña broma, para el que la recibe puede suponer un auténtico infierno.

En este libro las consecuencias de los ataques entre los hermanos son mínimas, pero traen cola.

En definitiva, libro muy recomendable, pero incluso para leer junto con vuestros hijos y poderle añadir las moralejas sobre bullying que creáis convenientes.


Por cierto, Boolino está sorteando packs tan chulos como el de la foto, así que no dudéis en participar porqué vale la pena. Solo tenéis que poner vuestro nombre y e-mail.




Hermanos

N ya tiene 6 meses. Sus hermanos le quieren con locura, aunque con su llegada se sintiesen destronados, nos tuviesen que compartir aun más (no olvidemos que ellos ya eran un pack de dos y por tanto siempre nos han compartido), y no entendiesen ni entiendan nuestras desapariciones en algunos momentos.

Es cierto que a veces los mellizos se comportan como más bebés (tienes dos años y medio, así que un poco bebés aun son) porqué les gustaría acaparar tanto nuestra atención como lo hace N, y cuando no podemos brindársela nos monten una buena pataleta.

Y sí, es normal, pero cansa. Y sí, esas situaciones agotan cansan, pero luego ves como están atentos a todo lo que hace N, lo cuidan, lo vigilan, te avisan si creen que le pasa algo que ellos no consiguen solucionarle, y te explican, con su lengua de trapo, lo qué, según ellos, N quiere, y se te olvida todo.

N se ríe a carcajadas cuando A le explica cuentos, y no os podéis imaginar la admiración que tiene por X. Es verla y sonreír.

Solo tiene 6 meses pero ya vemos las ganas que tiene de interactuar con sus hermanos. Los ve jugar e intenta hacer el gusanito para acercarse. Ve que se cuentas sus cosas y les grita para que le hagan caso a él. Si no están en la misma habitación que él, se aclama a quién ve de pié para que lo coja y le lleve a verles.

Si los mellis le hacen una pedorreta, intenta imitarlos. Tiene montones de juguetes pero prefieres las cosas de sus hermanos, aunque no sea capaz de cogerlas por su volumen o peso.

Y a los mellizos les encanta escoger que dejarle y vienen orgullosos a contarte que N ríe porqué tiene su coche, doudou o una simple cuchara o vaso de la cocinita.

En fin, que si la relación entre los tres hermanos, ahora, ya es bonita y nos hace sentir orgullosos de la familia que hemos formado, no quiero imaginármelo dentro de un par de años.