30/4/15

Vacaciones en familia

¿Cuáles serían vuestras vacaciones ideales con toda la familia?

En esta casa, por suerte, disponemos de las casas de los abuelos, ambas en la Costa Daurada catalana, que nos permiten cambiar el asfalto de Barcelona por playitas más tranquilas, parques abarrotados por terraza o terreno donde los peques puedes correr a sus anchas sin tener que preocuparnos, y el ruido incesante del tráfico por el trinar de los pajarillos (que no de cotorras pesadísimas).

Estas escapadas nos van muy bien para desconectar del ritmo frenético de la ciudad, pero NO son vacaciones, solo un cambio de escenario para la rutina que seguimos habitualmente los fines de semana.

Para mí, unas vacaciones en familia ideales tendrían como escenario indudable, la montaña.

Una casa rural rodeada de color verde, flores silvestres, arboledas altísimas... El gris de la ciudad cansa y a veces deprime, así qué ¡pongamos color a la vida!

Me encantaría tener senderos para hacer excursiones a pie con los niños; iniciarlos en esos paseos llenos de rincones mágicos que nos ofrecen los paisajes de montaña..

Sería ideal que esa casa tuviese una pequeña granja o huerto y que se nos permitiese ayudar a dar de comer a los animales, regar las plantas o recoger sus frutos.

Si se organizaran actividades para menos de cuatro años con monitores nos iría genial para descansar. No sabéis como se llega a echar de menos una hora de silencio, de apalanque, una hora de NO HACER NADA, cuando se es padre o madre de tres niños.

Y lo más mejor para rematar el sueño, ¡tener las comidas incluidas! No tener que preocuparse de hacer la compra, pensar menús, acordarse de descongelar no sé qué, cocinas y fregar... No tener que pensar en todo eso sí que son vacaciones.

Viendo las opciones que ofrece la Fundació Pere Tarrés, estoy convencida de que mis vacaciones en familia ideales no son una utopía y que ese pequeño sueño algún día se hará realidad.

28/4/15

Empoderar instintos

Ayer fui al ambulatorio porqué tenía la revisión de los 6 meses de N. Revisión que se quedó un poco a medias porqué finalmente al peque le ha salido la varicela también.

Pensamos que se libraría después de haberla pasado sus hermanos pero, 16 días después de empezar X, ha caído.

Pero bueno, no quería hablaros de esto… Así que al tema.

Ayer, mientras esperaba en la consulta, escuché a la mami de la consulta de al lado preguntarle a su enfermera que ropa ponerle al bebé para dormir.

Y ahora me diréis que es normal hacer esa pregunta, y no os diré que no. Es más, no recuerdo si yo la hice en su momento con los mellizos o no, como cualquier madre primeriza, secundípara o de familia numerosa (todas nos hacemos preguntas así, por mucha experiencia que tengamos en temas de crianza).

Esa pregunta me dio que pensar… Y mi reflexión es ¿por qué necesitamos que alguien que ve a nuestro bebé cada 2 meses nos diga cómo vestirlo?

Mamis y papis, abuelos, familiares varios o canguros, somos nosotros los que convivimos cada día con nuestros bebés, los que conocemos si son calurosos o frioleros, por tanto somos perfectamente capaces de decidir qué ropa ponerles sin que nadie más que el bebé, o no tan bebé nos guíe.

No hablan, pero por su temperatura corporal, su estado de ánimo o por sus reacciones físicas (a N le suda la nariz por poca calor que tenga), nos están diciendo si necesitan manga corta o dos mangas largas.

Igual que con la ropa, somos perfectamente capaces de saber la cantidad de comida que necesitas, o simplemente que quieren.

Si los adultos un día comemos más y otro comemos menos, ¿por qué los peques tienen que comerse una papilla donde todo va pesado al gramo? Eso solo lo hacemos los adultos si tenemos que seguir una dieta estricta por algún problema médico.

Y de la misma forma, somos capaces de decidir cualquier cosa que atañe a la crianza de nuestros hijos.


Este post solo quiere servir para, una vez más, empoderar vuestro instinto, pero en ningún momento digo que sea malo preguntar/consultar. Si necesitáis hacerlo, hacedlo sin reparo, que muchas veces nos falta ver que el resto de la gente piensa como nosotros para creernos lo bien que lo estamos haciendo.

22/4/15

Carta a la Clínica Corachan de Barcelona

Ayer mandé este mail a la Clínica Corachán de Barcelona, donde he parido a mis tres hijos. Es un mail que quise mandarles para que intenten mejorar su servicio de maternidad y que futuras mamás tengan partos más respetados, que comadronas, enfermeras y auxiliares no hagan y deshagan a su antojo, que escuche, animen y empoderen y acompañen a estas futuras mamás.

El pasado mes de octubre de 2014 nació mi tercer hijo en su clínica.

En los meses previos al parto había preparado un plan de parto que repasamos en varias ocasiones con mi ginecóloga y por tanto estaba retocado con los supuestos protocolos que tienen en su clínica.

Junto con los papeles de los consentimientos informados entregué dicho plan, que tengo clarísimo que nadie leyó, y la primera que no lo hizo fue la comadrona que me atendió en un primer momento, Rousseau.

Mientras aun me estaba explorando le expresé mi intención de aguantar sin epidural mientras mi cuerpo aguantase el proceso de parto y por tanto de intentar tener un parto natural. Su frase fue: hoy todas venís igual, con apenas 2cm de dilatación, el cuello a medio borrar y el partito natural de las narices. (cito textualmente, ya que nunca olvidaré esa frase)

Ahí me puse en fase de alerta, ya que lo siguiente en decirme fue que si quería un parto natural podía irme a casa y volver al día siguiente porqué mi parto era de primeriza (mi otros dos hijos eran mellizos y nacieron por cesárea al venir el primero en podálica), pero que podíamos ir por faena poniendo epidural, rompiendo aguas y poniendo oxitocina sintética, que al tener la cesárea previa no era bueno que se alargase el parto porqué acabaría en otra cesárea (lo peligroso habría sido ponerme la oxitocina precisamente por tener una cesárea previa).

Eso, a mi entender, es intentar poner el miedo en el cuerpo y por tanto quitarle la seguridad que debe tener la partera.

Llegué a su clínica a las pasadas las 13h, llevaba dos horas en casa con contracciones cada 4min. Vivo a más de 30min en coche de su clínica y por tanto me negué a irme. Le dije que me diese tiempo, que me trajese una pelota para poder hacer ejercicios de relajación, pero que no veía conveniente irme a casa por el tiempo que tardaría en ir y volver.

Me dejó estirada en la camilla monitorizada durante más de hora y media hasta que volvió. No podía levantarme y pasar las contracciones así era doloroso, muy doloroso. ¿De verdad no podía seguir monitorizada pero de pie si los cables del tocografo daban de sí?

El no poder moverse ralentiza el parto, ya que la postura fisiológica no ayuda al descenso del bebé. Eso lo sé yo que no soy personal sanitario, por tanto ella lo debía de saber, pero debía ser más cómodo tenerme en una camilla, quieta, notando más dolor para dar mi brazo a torcer.

Pasado ese tiempo volvió, me hizo otro tacto y solo acababa casi de borrarse el cuello, y pasó a decirme lo mismo, que si quería ingresar pasaría a paritorio e intentaríamos acelerar el parto, volviéndome a proponer lo mismo que antes, pero accedí solo a que me rompieran aguas.

Los paritorios estaban llenos, por lo que tocaba esperar y pedí una pelota. Me trajo una pelota demasiado grande, en la que apenas llegaba a sentarme tocando con los pies el suelo. Le di las gracias de todas maneras, pero empecé a pasear por la habitación y adaptarme a las posibilidades que me daba el mobiliario de la sala de registro.

Eran pasadas las 16h (tengo muy presentes todas las horas) cuando tenía contracciones cada 1’5min y la duración de las cuales era de 1min. Me agotaba, no podía recuperarme entre contracción y contracción y llamé para pedir la epidural. Los paritorios estaban ocupados o pendientes de limpiar y debía esperar.

Cuando por fin vinieron a buscarme para pasar al paritorio tuve que pararme 6 veces desde la puerta de acceso a la zona de paritorios hasta el paritorio que me tocaba.

La auxiliar que me acompañaba, no recuerdo su nombre, me ayudó en la medida se sus posibilidades, diciéndome que no había prisa en llegar y haciéndome masaje en las lumbares cada vez que tenía que parar por el dolor de la contracción.

Yo quería la epidural en ese momento, pero porqué pensaba que debía estar dilatada de muy poco porqué no me hizo otro tacto para ver si el aumento de las contracciones había hecho avanzar el parto. Si me hubiesen dicho de cuánto estaba es probable que hubiese aguantado.

Una vez puesta la epidural, por suerte, antes de ponerme oxitocina, Rousseau decidió pasarle mi parto a una compañera porqué pensaba que iba para largo.

Anna Estruch, la comadrona que consiguió que tuviese un buen recuerdo del parto, vió el monitor y dijo que nada de oxitocina, que el parto iba acelerado y no hacía falta agotarme.

Me hizo un tacto y ya estaba de 7cm sin haber roto aguas. Cuando Anna se lo dijo a Rousseau, ésta última puso cara de sorpresa y llegó a decirme “vés, ya te decía yo que ibas muy bien”.

Yo no daba crédito a esas palabras y por respeto y educación no le dije lo que se me pasó por la cabeza.

Anna me rompió aguas y pasé a estar dilatada de 9cm. Si me hubiesen hecho eso antes de ponerme la epidural podría haber tenido un parto no medicalizado, porqué sabía y sé que los dolores de ese punto de dilatación son igual de fuertes que los de parto.

Por suerte Anna me animó, me trató como una persona adulta, no me infundió miedo en ningún momento, levantó el máximo la cama de partos cuando mi hijo no descendía como debía para ayudarlo de la manera más fisiológica posible. Me animó a tocar la cabeza de mi hijo cuando aun estaba dentro de mí, me ayudó a empujar, me tranquilizó cuando parecía que mi hijo sufría poco antes de salir, fue una COMADRONA con mayúsculas. Ayudando, animando y empoderando a esa persona que va a convertirse en madre pasados pocos minutos.

Me respetó el piel con piel con mi bebé recién nacido, lo exploró sobre mí, y cuando ya pasó más de media hora me pidió permiso para cogerle y vestirlo. Me pidió permiso, cosa que agradezco, porqué yo y mi marido somos quienes debíamos decidir sobre qué debía pasar en cada momento con nuestro hijo.

La enfermera o auxiliar de nursery que cogió después a mi hijo volvió a obviar lo que pedíamos en el plan de parto. Mi hijo de apenas 1h de vida, desapareció de mi lado durante casi 1h. Al volver nos dijo que le estaban haciendo la revisión los pediatras, revisión en la que pedíamos estar presentes.

Por suerte, las enfermeras y auxiliares que me atendieron a mí, que ya nos conocían por nuestro paso por neonatos y con las que hemos seguido teniendo trato desde agosto de 2012, fueron amables, respetuosas y profesionales ante todo.

Este escrito no pretende ser un relato de mi último parto, pretende ser una QUEJA al trato de Rousseau como comadrona, y a las enfermeras/auxiliares de nursery y pediatras que atendieron en un primer momento a mi hijo porqué no respetaron nuestros deseos y derechos.

Un menor debe estar en presencia de sus padres o tutores SIEMPRE.

Y también pretende ser un AGRADECIMIENTO Y RECONOCIMIENTO al trabajo de Anna Estruch y las enfermeras y auxiliares de planta que nos atendieron (Tamara, Miriam, Patricia Gámez entre otras).

Espero que este escrito les sirva para formar en partos respetados a las comadronas de “vieja” escuela que tienen, qué alguna enfermera haga un curso de asesora de lactancia (no ayuda que amorren al bebé al pezón), que respeten el derecho de los bebés a estar siempre en contacto con sus padres o tutores, y que reconozcan el gran trabajo que realizan Anna Estruch y las enfermeras de planta.

17/4/15

Lista Bebés

Cuando estaba embarazada de los mellizos, confeccioné una lista con lo que consideraba indispensable en cuanto a mobiliario, artículos de puericultura y trastos varios.

Esa lista la mande a todos mis conocidos con bebés para ver que podrían dejarme/darme, y así saber que quedaba para pedir como regalo.

Soy de las que piensa que todo lo que son artículos físicos de embarazo/bebés/crianza deberían ser un mercado de intercambio o cesión constante, ya que la mayoría de cosas quedan nuevas y no hace falta gastarse un dineral en comprarlo todo si te lo pueden prestar o dar.

Dicha lista ha pasado por muchas amigas y amigos, y todos me responden que les ha ido genial, así que he pensado colgarla aquí para que quien quiera la aproveche.

En este caso pondré el número de "unidades" que se necesita para un embarazo de mellizos, y a partir de ahí lo podéis adaptar a embarazos de más o menos criaturas.


  • 2 cunas + 2 colchones
  • 4 protectores de colchón (por aquello de que van a vomitar los dos a la vez cuando pillen el virus de turno)
  • 4-6 juegos de sábanas (si tenéis secadora 4, si no tenéis 6)
  • 2 chichoneras (o protector de cuna)
  • 2 cunas de viaje o una doble
  • Cajonera grande
  • Cambiador para encima de la cajonera (lo que sea para aprovechar espacio)
  • 2 fundas para el cambiador o toallas del ajuar de la abuela de turno que nunca usó
  • Sangenic, o cubo para pañales pestilentes
  • Cojín de lactancia (ideal tenerlo a partir de la semana 20 de embarazo para dormir más cómodamente)
  • 2 hamacas
  • 2 sillitas de coche grupo 0
  • Cochecito doble (medid bien el maletero, el ascensor y la puerta de casa antes de decidiros por uno)
  • 3 sacos de cochecito (1 de sobras por si hay que lavar alguno)
  • 2 mochilas portabebés
  • 2 arrullos
  • 1 bolsa de maternidad grande
  • Reductor para bañera
  • 2 móbiles musicales para las cunas
  • 4 toallas/capas de baño
  • 3 sacos de dormir (1 de sobra por si un caso)
  • Cambiador de viaje
  • Parque grande de barrotes
  • Manta de actividades
  • Un buen sacaleches si hay riesgo de parto prematuro
  • Chupetes
  • Peine/cepillo
  • Cremitas
  • Esponja
  • Tijeritas para las uñas
Si pensáis dar lactancia artificial añadimos a la lista el set biberones+dosificadores de leche+termo de agua+escobilla para lavar bibes.



Hasta aquí la magnífica lista! Veréis que no aparecen moisés o mini-cunas porqué nosotros preferimos ponerlos juntos en una misma cuna hasta que empezaron a molestarse.


Larga la lista, eh? jajaja!

15/4/15

Gadgets de puericultura

Antes de nada, aviso de que a mí no me patrocina nadie, que nombraré marcas porqué estoy contenta con el resultado que me han dado y por la atención recibida.

Teniendo en cuenta que sois cuatro mal contados/as quienes os pasáis por aquí no pretendo ser ningúna influencer, simplemente contaros mi experiencia.

Empezamos por la sección HAMACA. Aquí, indiscutiblemente me decanto por BabyBjörn.

La hamaca que tenemos nosotros es heredadísima (creo que N es el séptimo niño que la usa) así que ya podéis imaginar lo bien que sale.


Para N decidí que mis amigas nos regalaran una funda para dicha hamaca, porqué después de tanto trote la loneta ya se vé gastada y así el pobre estrenaba algo.

Nos encantó esta funda de FudasBcn. ¿A que es chula?


Seguiré con tema TRONAS. De primeras pensé en coger algo barato, pero finalmente preferí las tronas de Stokke. A parte de que el diseño es muy chulo y que las venden en muchos colores, cosa que facilita que combinen en cualquier comedor, son sillas evolutivas, por lo que duran hasta que los peques se hagan mayores y lleguen perfectamente a la mesa con una silla normal sin necesidad de ponerles un cojín debajo del culete.



Además sus accesorios para bebé las hacen muy seguras y de fácil lavado, que todos sabemos lo que guarrean los babies.

Para mí algo imprescindible también es un buen PARQUE, y que sea de barrotes para que vean bien a travé de él y los barrotes les ayuden a ponerse depie. Para poder montarlo con la forma que quisiese encontré los de BambinoWorld y no puedo estar más contenta. Lo compramos en su tienda online y llego rapidísimo, fue fácil de montar, aguantó el trote de los mellizos y ahora lo hemos montado en versión más reducida para N.


Para terminar hoy (seguro que más adelante se me ocurren otras cosas que comentar), no podría dejar de hablaros de los SACOS Y COLCHONETAS para cochecito de TucTuc.

Los tienen para todas las épocas del año. Aguantan los lavados a las mil maravillas, son universales y los diseños son chulísimos.


Espero que el post os sirva de ayuda si no sabéis qué elegir.

10/4/15

Desmontando logística

El pasado martes me reincorporé al trabajo. Era mi cumpleaños; un cumpleaños muy extraño.

Volver a un trabajo en el que, a parte de no agradecer tu dedicación, no te van a pagar hasta dentro de cuatro meses, no motiva lo más mínimo. Pero más duro era dejar a mi bebé de 5 meses, del que ya me he perdido su primera vez girando de boca-arriba a boca-abajo.

Como mínimo, mis compañeros si que me valoran y ya hubo dos peticiones para contar conmigo en sus equipos, y cara de pena de una compañera por no tenerme.

El primer día pasó sin pena ni gloria, pero ya con las prisas de arreglarte antes de que se despierten los niños, despertar a N para darle de comer antes de ir a trabajar, vestir a los mellis, salir pitando al trabajo, tener que llegar a casa rápido para poder dar teta a N y que dejasen de dolerme los pechos (no os recomiendo los cambios bruscos de muchas horas sin dar teta), hablar con la cangudo de N mientras te calientas la comida, comer más rápido aun, ir a buscar a los mellis a la guarde...

Empezaba la racha de correr todo el santo día y tener la sensación de ir tarde en todo (aunque a puntual no me gana nadie).

Pero la logística montada al milímetro se desmontó al día siguiente…

A las 12:30 llamada fatídica de la guarderíaA con fiebre y con unos pocos granitos que apuntan a varicela (la habían cogido un par de compis de clase antes de semana santa).

Segundo día de trabajo y ya tocaba salir antes de hora para ir a por A, aprovecharme de mi padre que está de baja medio clavado de la espalda para que fuese a quedarse con N porqué tenemos la mala pata de que la canguro no ha pasado la varicela, así que llamadita para decirle que tal cual llegase el relevo se fuese para casa, recoger a A y llevarlo 20min en brazos y yo con tacones…

En fin, logística a tomar viento.

Día tres de trabajo y llegando tarde porqué me tocaba a mí llevar a X a la guarde mientras el papi se esperaba en casa a que los yayos llegasen para quedarse con el enfermo y el bebé.

Y además de llegar 1h tarde, sal 1h antes para llevar a A a la pediatra…

Sí, una entrada triunfal en el trabajo.

Hoy por suerte, los yayos han podido llegar pronto, pero a partir del martes no podrán quedarse…

¿No podría haber aparecido la varicela estando yo de baja? ¿O el mes que viene cuando mi suegra ya esté jubilada?


Pues no, el Sr. Murphy tenía que liarla…