21/10/14

Post pre-parto

¡Buenos días a tod@s!

Hoy quiero escribir el que supongo que será mi último post de embarazada. Sólo faltan dos días para salir de cuentas y espero que N se decida a salir en breve, y además no creo que vuelva a estar embarazada nunca más, por lo que hasta aquí llegaron mis historias de preñi.

He tenido un buen embarazo, con algunos miedos por cosas que me pasaron en el embarazo anterior, pero eso era lo mínimo que podía tener.

El último de los miedos fue que N hubiese dejado de crecer y acabar pasando por otra cesárea antes de tiempo, pero la dieta a base de pasta y pizza en muchas de las comidas surtió efecto y en la revisión de la semana pasada el peque ya pesaba 3kg, lo que para mí es un gigantón jejeje! Así que último miedo superado.

Hoy, de 39 semanas y 5 días de embarazo, digo a los cuatro vientos que ya tengo ganas de verle la carita a mi bebé. Empiezo a cansarme de tantas contracciones que simplemente molestan y no dejan dormir bien pero que no hacen que salga mi niño.

Es muy incómodo jugar o cargar con los mellizos cuando se te endurece la barriga cada dos por tres. Ya empiezo a echar de menos el embutido o las comidas picantes. Tengo ganas de volver a sentarme y cruzar las piernas en vez de sentarme espatarrada. Y lo más importante, quiero saber que es parir y poder tener a mi pequeño sobre mi pecho tal cual salga de mí.

Por el momento no estoy nerviosa por el parto ni le tengo miedo. Sé que dolerá, que puede ser muy largo y cansado, que es probable que pida a gritos la epidural y que en más de un momento tenga ganas de cargarme a alguien, pero quiero saber que es parir y lo único que espero del parto es que no se tuerza y acabe con una cicatriz sobre la que ya tengo de mi anterior cesárea.

Intentaré no alarmarme y aguantar sin llamar a mis padres para que vengan a quedarse con los mellizos antes de que las contracciones sean cada 10min. Viven a tiro de piedra en coche y conociendo a mi padre no tardarán en llegar.

Espero que mi marido esté sereno y me transmita tranquilidad, aunque conociéndole se pondrá hecho un manojo de nervios en el momento que le diga que me duele una contracción y quién tendrá que calmarlo a él seré yo.

Espero que en la clínica respeten mi ritmo, que el paritorio "natural" esté libre y poder disfrutar de la amplitud que tiene para andar o hacer ejercicios con la pelota, del monitor inalámbrico, del columpio para poder estirarme bien... De lo que no podré disfrutar es de la bañera que hay en el paritorio porqué me tocará estar monitorizada todo el rato.

Espero que las comadronas no me agobien, que la gine me permita parir en la posición que me apetezca si aguanto sin anestesia y que los masajes perineales sirvan para librarme de una episiotomía.

Pues sí, al final resulta que espero muchas cosas de este parto... En fin, cuando tenga a mi pequeño y encuentre tiempo y ganas, os contaré como fue en realidad.

6/10/14

Lactancia - mi experiencia

Coincidiendo con la Semana de la Lactancia Materna quiero explicaros mi experiencia con la lactancia hasta el momento.

Debido al ingreso en la UCIN de A y X, nuestro inicio con la lactancia fue un poco extraño...

Tal como me hicieron la cesárea se llevaron a los mellizos a la UCIN por el bajo peso, por tanto no pude hacer piel con piel, ni si quiera tocarlos o darles un beso, hasta unas 17h después de nacer.

En la UCIN tenían un horario de tomas establecido cada 3h, y hasta la toma de las 16h del día siguiente yo no estuve con ellos, por tanto lo primero que probaron fue el látex de la tetina de un biberón.

Como A era más grande, 2'330 kg, y no estaba en la incubadora (aun hoy me pregunto porqué estuvo 4 días en la UCIN si no necesitaba de ningún cuidado especial), fue al primero que me dijeron de probar a poner al pecho. X solo pesaba 1'630 kg y sí que estaba en la incubadora para regular su temperatura corporal.

La reacción de A al ponerlo al pecho fue girar la cabeza hacía el techo... La leche del biberón cae desde arriba, no hay que succionarla estando de lado, y es lo que había aprendido en sus primeras horas de vida.

Estuve intentando establecer la lactancia materna con A durante dos meses, pero no hubo manera y lo único que conseguí es que él se enfadase e incluso me llegase a arañar el pezón en uno de esos cabreos.

No sabía succionar puesto al pecho, no le gustaba la postura y además era un vago (y lo sigue siendo para comer), por lo que decidí dejar de insistir y dejarle ser feliz con su bibe.

Con X fue todo lo contrario. Cuando dije en la UCIN de intentar darle pecho a ella me dijeron que lo intentase sin problemas, pero que al ser tan pequeña era probable que no tuviese fuerza o instinto para mamar.

Para sorpresa de todas las enfermeras, tal cual la puse sobre mí, fue ella solita la que cabeceando bajó hasta el pecho y lo cogió tan bien y con tantas ganas que ni me dolió ni me molestó en ningún momento.

Si según los cálculos de los pediatras le tocaba comer 20 ml de leche en cada toma, cogida al pecho, en menos de 3 minutos comía 50 ml. En cambio cuando le tocaba comer de biberón se eternizaba en el tiempo, le costaba más y no le gustaba el tacto de la tetina.



Desde que me dieron el alta a los 5 días de nacer los mellis, y hasta que le dieron el alta a ella cuando tenía 26 días, solo mamaba dos veces al día. El resto de tomas lo hacía de leche materna, que yo me ordeñaba extraía con el sacaleches, pero en biberón.

En cambio, al llegar a casa y poder tener el pecho a demanda, se llegó incluso a olvidar de como chupar de un biberón.

Con ella conseguí la lactancia exclusiva de 6 meses que recomiendan los pediatras, la introducción de alimentación complementaria fue genial y aun hoy come mucho mejor que su hermano.

Y sí, ya tiene casi 26 meses y sigue tomando pecho.

Durante el embarazo hemos ido variando la frecuencia de tomas, espaciando cada vez más y llegando a no probar el pecho algún día suelto. En algún momento por su decisión y en otras por yo darle largas, lo reconozco. Tenéis que entenderla a ella porqué durante el embarazo la cantidad y el sabor de la leche varían mucho, y espero que me entendáis a mí, porqué el dolor de pechos, pezones sensibles y entrar en dinámica de contracciones me hace ponerle excusas a veces.



He tenido que oír muchas veces la magnífica frase de "tendrías que ir pensando en destetarla"... La primera vez cuando X no tenía ni 4 meses y parte de mi entorno familiar me decía que pensase en la vuelta al trabajo.

Yo iba a volver a trabajar cuando los peques tuviesen 7 meses y ya comiesen otras cosas que no serían leche, por tanto ¿para qué tenía que dejarlo?

Desde entonces me lo han dicho muchas veces, ya no solo la familia, sino gente que ni siquiera conozco. Y desde que estoy embaraza aun lo he tenido que oír con más frecuencia.

No quiero destetarla, prefiero que lo decida ella sola! Y no, no le "robará" la comida a su nuevo hermanito, al contrario, le facilitará el trabajo.

Hasta aquí mi experiencia con la lactancia. En breve le podremos añadir el capítulo de lactancia en tándem.

PD: Espero que os resulte interesante mi experiencia. Os dejo alguna foto de nuestra lactancia que me encanta.